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26/Nov/2009
 
 
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Perera salvó la tarde con dos orejas y salida en hombros. “El Cid” mató mal y “El Juli” fue desconcentrado por borrachito de turno.

Pinceladas de Miguel Ángel

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Más torero que toro pero con tiemplé a prueba de todo. Perera es el que mejor liga los pases de todos los que hoy están en ejercicio.

Un público mucho más exigente de lo normal (muy tacaño en la dación de trofeos) acudió a la primera de las tres grandes corridas con figuras españolas que nos depara esta feria. Me imagino que esta exigencia, llamémosle paranormal por lo inexplicable a primera vista, tiene algo que ver con el precio de las entradas por aquello de que, ante un espectáculo bueno y consiguientemente caro a priori, hay que demostrar exigencias a tope. O ¿se contagió el público de la tarde gris y plomiza? Veamos.

Julián López “El Juli” hizo una excelente faena a su primer toro de Montegrande, el de mejores hechuras y mejor presentado de toda la tarde, toro noble y bravo a un tiempo aunque también suave y blando y al que recibió con unas verónicas fantásticas cargando la suerte y unas muy aceptables chicuelinas. Gran toreo de capa. Hizo una muy bonita faena de muleta con derechazos y naturales de gran factura y circulares cambiados al estilo de Manuel Dos Santos. Cuando un torero va a matar al toro se requiere silencio extremo, y la afición de Acho, lo sabemos, es pródiga en ello. Pero salió el borrachito de turno, “borrachucio” diría yo, y desconcentró al matador con un berrido beodo con lo cual éste dio un pinchazo y luego, entre nervios, una estocada traserilla que acabó bastando. ¿Y qué sucedió?... Nada. La nada perfecta. Una muy buena faena que fue jaleadísima y ovacionada hasta el final y que acabó diluyéndose en la nada. ¡No me digan! Si no se le da una orejita muy contemplativa ¿dónde están las vueltas al ruedo? ¿Cuál es el premio para el torero? ¿Una ovacioncita? Hubiera sido mucho más justo, tras pinchazo y estocada solamente, premiar la faena con orejita que silenciarla. Y en una plaza de primera categoría esa faena se premia con vuelta al ruedo muy ovacionada y saludos desde los medios. Injusticia. Debió pasear por el ruedo la oreja del borrachito.


 


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