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Concurso 7 y 15 de la mañana del 8 de octubre de 1879. Momento exacto recreado por el tercer premio.

‘Tres Humos al Noroeste...’ (TERCER PREMIO)

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Tercer Premio
Jurado destacó todo el movimiento de la tripulación: yendo a sus puestos, saliendo de la cofa, cargando municiones. Luis Mejía se considera un historiador militar aficionado. Su trabajo buscó un concepto para lograr algo distinto y original como conjunto.

Luis Pablo Mesones Mejía es un hombre de extremos. Quizá por eso insiste en que lo llamen Luis Mejía. Sin palabras, su taller también habla de ello: una biblioteca repleta de libros (“La aventura del mar”, “La gran historia universal”, “Grandes batallas”), estantes adornados con tanques Leopard, aviones Mirage 2000 y MiG-29. Más allá, belicosos soldados asirios, macedonios, egipcios, vikingos, hoplitas (griegos). Más acá, sentado en el sillón, un maniquí está vestido para una batalla medieval: una cota con cofia (para cubrir el rostro), peto (para el pecho) y casco normando como se usaba en el año 1066. Todo está hecho con acero.

–El casco no es de exhibición. Su calidad y peso es de combate –precisa.

Este ingeniero de sistemas de 39 años, diez de los cuales los pasó en Cusco, se dedica profesionalmente al modelismo desde hace año y medio.

–Soy nuevo pero ya tengo algunos clientes dentro y fuera del Perú –dice y señala sus trabajos en proceso. Todos en madera: La Independencia (escala 1/100) y cuatro Huáscar (uno de 1/100, otro de 1/250 y dos de 1/150).

–¿Cómo encontraste el concepto del proyecto?
–Leyendo la biblia –contesta Mejía y abre su “Historia de la Marina de Guerra del Perú. 1821-1929”, escrita por el capitán de fragata Manuel I. Vegas G.

Y relata: “A las 7 y 15 de la mañana del 8 de octubre, Grau se encuentra con la segunda división chilena. Tres humos al noroeste, grita el vigía y señala en esa dirección. El corneta toca zafarrancho de combate. La tripulación se alista: sale corriendo, trepan a su puesto, cargan cajas de municiones”.

Todo ese movimiento sobre cubierta se puede ver en su trabajo. Por ese pasaje fue que dibujó un fondo y allí, sobre el mar embravecido, los “tres humos”.

Cuando encontró ese concepto solo faltaban dos días para que finalice el plazo de entrega. Y “solo” tenía el barco armado. El resto es historia.


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