domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2106

26/Nov/2009
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre Cade 2009VER
Acceso libre Derechos HumanosVER
Acceso libre UrbanismoVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre ConcursoVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo
Sólo para usuarios suscritos Luis Freire
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Religión A 140 años de la muerte de la veneradísima Beatita de Humay, el improbable santoral popular sigue creciendo.

Santos Inauditos

5 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Veneradísima efigie de la Beatita de Humay, cuya adoración se gestara posteriormente a la Independencia y el repliegue de las órdenes religiosas del campo.

A la beatita de Humay el milagro solo le dio para salvar un busto con su imagen obsequiado en 1944. Un milagro egocéntrico, a decir de algunos, pues en el terremoto del 2007 el resto de su santuario en Pisco se desplomó sin contemplaciones. Sin embargo, ese mismo remezón depararía mejor suerte para una mujer de 107 años a quien la beatita le habría advertido horas antes en sueños que abandonara inmediatamente Pisco y enrumbara a Lima. Así, la anciana devota ayudaría con su relato a sumar un milagro más atribuido a la piadosa Luisa de la Torre Rojas, que el pasado 21 de noviembre cumpliera 140 años de fallecida.

Devota a su vez del autoflagelo y con una biografía más cargada de leyendas que de verdades (como el supuesto ayuno que solía realizar por voluntad propia con solo meses de nacida), la beatita de Humay, sin embargo, es solo un miembro más de ese abigarrado santoral popular en el que también encuentran sitio figuras como la Sarita, el Niño Compadrito, la Melchorita, Chacalón y muy pronto la princesita del folclor, Alicia Delgado.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista