Fútbol Tapadas del arquero crema Raúl Fernández pueden valer un campeonato. La U ganó 1-0 a Alianza Lima. Revancha el domingo.
Clásico es Atajarte
1. Clásico es atajarte o clásico es patearte. Hubo poco fútbol. Pero sí se sintió la intensidad de una primera final (el choque de vuelta es el domingo 13, 16 horas, en el Monumental) acentuada por una enemistad de décadas. Y cuando un arquero –Raúl Fernández– es figura, un partido puede prestarse a más rechiflas. No siempre, aunque se supone que a más goles, un partido es mejor, o al menos más vistoso. La obsesión por los clásicos quizá es un consuelo casero cuando en el 2010 ya serán 28 años sin Perú en un Mundial. Lo que da vuelta por el planeta es la mano de Thierry Henry, no el ombliguismo de un Alianza-U. Igual apasiona. No pregunten por qué.
2. Indispensable aclaración. La diferencia de goles no vale en este playoff. Fue U 1-0 Alianza. Hubiera dado lo mismo si la U goleaba, pues si en el siguiente partido Alianza gana por la mínima diferencia, habrá un tercer partido. Con esa lógica, la U cuidó su triunfo. Hasta el momento, medio título de campeón le pertenece a Fernández. Si el domingo hay un empate o Alianza pierde, la U romperá una maldición de casi una década de no coronarse como el campeón nacional. Hasta el momento nadie ofrece una explicación fundamentada de por qué no vale la diferencia de goles en los 180 minutos totales. El negocio navideño de un tercer cotejo, responden algunos.
3. Con Jayo y Velásquez lesionados en Alianza, el técnico uruguayo Costas improvisó. El delantero González Vigil jugó de volante de contención (!), Montaña dejó de ser el 10 para subir un poco y acompañar a Aguirre, y se perdió pese a eventuales pinceladas. El lateral Corzo no se proyectó con convicción. González Vigil volvió a la zona de ataque, falló en conectar la pelota de cabeza a metros del arco y demostró que no es un delantero de jerarquía. Al buen Ovelar le falta ritmo.
4. Otra vez el gol de la U partió de una pelota parada que ejecutó Solano. Rebotes mortales en el área y Piero Alva conectó. Cerca de la jubilación, igual Solano es el más técnico de los universitarios. El resto corre, pone. Con eso, y con dos caudillos como Galván y Rainer Torres, a la U le basta para hacer la diferencia. Pero solo en el Perú.
5. La alarmante falta de habilidad se extiende a Alianza. Encima, sus dos hombres más pulidos técnicamente son extranjeros: el colombiano Montaño y el paraguayo Ovelar. Así estamos. Provoca pensar fantasiosamente que Juan Manuel Vargas, tentado por Real Madrid, podrá salvar al fútbol peruano. (José Tsang)