Vida Moderna Edición con suerte. CARETAS 2112 llega con la buena fortuna de su lado y empieza el año con buen pie.
Entrega Capicúa
SI de creer en las cábalas se trata, qué mejor que empezar un nuevo año amparados por la suerte adjudicada a las cifras capicúas: aquellas que, como el avisado lector bien sabe, se leen igualmente al derecho que al revés. Así, CARETAS inicia este año con número de edición de excepción: 2112.
Según los entendidos en la materia, los números capicúa son ideales para atraer la buena suerte en los juegos de azar y, para algunos, incluso en la vida en general. Así, por ejemplo, en la Argentina se desarrolló durante buen tiempo una afición colectiva por los boletos de bus impresos con cifras capicúa. Se creía que quien los obtuviera recibía el augurio de una excelente jornada por el resto del día.
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James Joyce y Julio Cortázar sucumbieron a los encantos de la creación palindrómica. |
Hay quienes creen que el origen de esta superstición data de tiempos de la antigüedad griega, aunque no todos vean en dichas cifras augurio de éxito, sino profecías de catástrofes como bien se encargaría de demostrar la edad en que Cristo fue crucificado (33) o, a nivel local, el año en que se incubó el autogolpe fujimontesinista: 1991.
Sin embargo, más allá del universo de las cifras, muchos han sido los autores de renombre que se han dejado llevar por la afición de juntar palabras, dando forma a los más antojados palíndromos, es decir, como las cifras, frases que se leen igual al derecho que al revés. Reputados palindromistas han sido James Joyce y Julio Cortázar. El dublinés concebiría el que, supuestamente, sería el primer palíndromo de la historia, aquel que Adán pronunciara ante Eva: Madam, I’m Adam. Cortázar, a su vez, concebiría este otro también de dimensiones bíblicas, como inicio de su cuento Lejana: “Átale, demoníaco Caín, o me delata”.
El último año capicúa fue el 2002. El siguiente llegará recién para el 2112. En CARETAS, con esta edición, vamos adelantando suerte.