Fútbol Perú venció al Colombia del “Pibe” Valderrama por 11-7 en el showbol. Ahora les toca a los ex mundialistas holandeses para amenizar el verano futbolero. Gullit, presente.
En este Mundial sí Ganamos (VER)
Los mundialistas siempre son generosos. Especialmente los que rondan los 40 años o están por encima de ellos. Ya está confirmado el arribo a Perú de la naranja mecánica máster de Holanda, bajo la dirección técnica del otrora pelucón Ruud Gullit, que se enfrentará a sus pares peruanos en dos partidos (18 y 23 de febrero, respectivamente). Serán en Lima e Iquitos.
Previamente hubo un partido de showbol, suerte de fútbol de salón donde la pelota rebota en paredes, entre jugadores jubilados de Perú y Colombia en el coliseo Eduardo Dibós. Albricias por el “Escorpión” Higuita, el poeta César Cueto y el “Pibe” Valderrama (alguna vez, varios optimistas y chauvinistas sentenciaron que Marco Valencia, de exquisita zurda, era nuestro Valderrama criollo: ambos practican un fútbol cerebral en cámara lenta). El “Puma” Carranza acometió con la finura de siempre. El díscolo “Puchungo” Yáñez pareció rejuvenecerse y disparaba al arco con una convicción –más vale tarde que nunca– que se le desconocía. El triunfo fue blanquirrojo (11 a 7) y América Televisión lo transmitió con la vibración de un partido oficial, como si fuera un choque mundialista: cuando el cotejo iba 4-1, Toño Vargas hasta narró emocionado (“Perú golea”), y el relato era acompañado por varios comentaristas y hasta por un reportero de campo. Conmovedor.
En un contraste en blanco y negro, en este año de la fiesta ecuménica pelotera –Sudáfrica 2010 arranca el 11 de junio– se cumplen 28 años sin Perú en una Copa del Mundo. Por su parte, la aspiración de los clubes locales se enfoca a clasificar a la segunda fase de la Copa Libertadores, lográndolo con escasez. Un equipo tan discreto como el Universitario del 2009 se consagró campeón nacional. Donny Neyra, el “Bidón”, un jugador que en el contexto internacional sería un fantasma, fichó por Alianza Lima y es primera plana en la sobreabundancia de los diarios y suplementos deportivos.
A falta de la presencia peruana en el Mundial que de veras importa, la camaradería del showbol y el relajo de la jubilación garantizan la estética. El showbol, que se practica en una cancha de 42 por 22 metros, y donde se enfrentan 7 contra 7 (o 6 vs. 6), es la condensación del talento. El gordo Maradona era uno de sus fanatizados difusores antes de asumir la dirección técnica de la convulsa selección argentina.
Siguiendo la cuerda mundialista, es sintomática la presencia de cracks que colgaron sus chimpunes en el comercial de una compañía de televisión por cable. En ella se juntan en una casa de jubilados tromes como Valderrama (Colombia), Zamorano (Chile), Batistuta (Argentina) o Aguinaga (Ecuador). Todos asistieron a las Copas del Mundo de hace unos lustros. En esa misma publicidad, Cubillas representa a Perú. Su última incursión mundialista fue en España 82, ya casi 3 décadas. Así estamos. (José Tsang)