Nacional Intensas precipitaciones ya no solamente azotan el Cusco. Mala prevención llevó los estragos al norte.
Lluvias: Azote Móvil
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En Zurite, Cusco, las lluvias han dejado más de 2,000 damnificados. La zona ha sufrido 3 huaycos en 15 días. |
En las últimas semanas, la intensa caída de lluvias en el interior del país está pasando a convertirse en una cuestión de números duros. De muertes ya la cifra llegó a los 26; de desaparecidos, a siete; de damnificados, más de 20,000. Si a esto se le suman las pérdidas económicas –tan solo en Cusco la semana pasada se calcularon en S/. 1,000 millones–, y que nuevamente no dejó de llover desde el viernes 5 hasta la madrugada del lunes 8, ya nadie quiere bailar bajo la lluvia.
De momento, el Senamhi ha anunciado que salvo por Cusco –donde ya cerraron el aeropuerto–, las lluvias han bajado notoriamente de intensidad en el resto del país. “Esperamos que vaya a estar tranquilo por algunos días, pero sin duda van a volver con intensidad”, señala Nelson Quispe, meteorólogo del Senamhi.
Con ello, el acceso a Machu Picchu vía helicóptero, que permitía la movilización de 210 visitantes por día a raíz de la pérdida de la vía férrea, fue finalmente suspendido por el INC. Mientras, en el cusqueño poblado de Zurite, un furioso y autóctono río Ramuschaca invirtió papeles de poder al arrasar la avenida John Kennedy, y el pueblo, con 3 huaycos en 15 días. Y con ello, 185 colegios a nivel nacional han sido afectados.
Pero, ¿por qué persiste el aguacero nacional? Según Nelson Quispe, “el calentamiento de la temperatura del Océano Pacífico, debido a El Niño, ayuda a que se incremente la intensidad de las lluvias, haciendo que los suelos se saturen más rápido de lo normal”. Y añade: “Debe resaltarse que muchas de las precipitaciones se han dado sobre zonas con pendientes”. Ergo, deslizamientos y desastre a la orden: “La gente sigue construyendo en cauces naturales, donde no se debe”.
En Tumbes, Piura y Lambayeque las obras de prevención no se han culminado, como constató el lunes el premier Javier Velásquez Quesquén, pese a que el año pasado el Ejecutivo destinó para ello S/. 15 millones mediante Decreto de Urgencia. Vistazos de memoria siempre señalan el norte como una de las zonas más vulnerables a El Niño, “pero pese a eso, nunca están preparados”, apunta Quispe: “Ni siquiera tienen sistemas de drenaje”. Siendo así, más vale al menos tener bote. (T.M.)