Cine Realizadores y críticos realizan cuatro asedios a "La Teta Asustada".
La Teta Observada
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La belleza de sus ojos es pareja con originalidad de su mirada. Llosa recién empieza y ya va por el Oscar. |
¿De qué teta mamó “La Teta...”? Esa fue la pregunta que se le trasladó a dos críticos y a dos realizadores nacionales para intentar situar a la película de Claudia Llosa en la tradición local e internacional. Su antecedente, influencia, inspiración y deudas representan curiosidades válidas no solo por su valía artística sino por la paradoja de resultar, por lo menos, polémica para “luminarias” del pensamiento local mientras que afuera recibe halagos, nominaciones y premios. Precisamente, el próximo 7 de marzo podría provocar un ¡Arriba Perú! (en quechua) durante la noche del Oscar. 1. Contra el tráfico.
SU relación con la tradición es conflictiva. La contradice. Porque generalmente en el cine peruano se representa a lo andino como una especie de arcadia inviolable donde una fuerza externa produce un desequililibrio (ya sea Sendero, los funcionarios de SINAMOS o un cura). Las películas de Llosa empiezan cuando ya hay un desequilibrio (“Madeinusa” precisamente comienza con la casa rodeada de ratas y el personaje esperando el incesto ya planificado, y “La Teta...” se inicia cuando el elemento corrupto, la mancha, la papa, ya esta dentro del cuerpo de Fausta). Otro punto es que en las películas andinas el cambio se realiza mediante la acción colectiva. Mientras que “La Teta...” recorre una trayectoria de salvación personal y el personaje de “Madeinusa” tiene que pasar por la experiencia íntima del mal (tiene que matar).
Otra diferencia es que normalmente el cine andino es de denuncia, de reivindicación y en tono realista. Mientras que las películas de Llosa son algo más cercano a la fábula. ¿Influencias de otros cines? No encontraría una relación directa. En todo caso, serían de las artes plásticas, la pintura”. Ricardo Bedoya, crítico.