Local Motociclistas en contra de medida que sería la excusa para que alguien se la lleve en coche.
Rebeldes Con Causa
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Numerosos e indignados, se reúnen en la Av. 28 de Julio y, también, en el Puente Villena, Miraflores. Coordinan rechazo a nivel nacional. |
Es como matar una mosca a cañonazos. Así han calificado los motociclistas el decreto que obliga a resaltar en cascos y chalecos el número de placa de rodaje. Es como si a una persona de a pie la obliguen a destacar su DNI en la ropa, añaden. Es discriminatorio y desproporcionado, han señalado. Ni en Europa, ni Estados Unidos lo permiten. Es una burda copia de una ley colombiana, opinan. No todos somos sicarios, han precisado. Antes de promulgar leyes absurdas, que complican en lugar de proteger a los motociclistas, deberían regular la seguridad de los propios policías, indican. En el Perú los cascos que los policías usan no son homologados, no ofrecen ninguna seguridad de protección ante golpes o impactos, han denunciado. Muchas personas que trabajan haciendo repartos a domicilio y mensajería se verían afectadas, han matizado. Además, ¿qué pasa si queremos llevar a nuestra pareja en la moto?, se han preguntado.
Cifras no oficiales hablan de 20 mil motociclistas en Lima y unos 300 mil en todo el Perú. Luego de varias reuniones y marchas, sus voceros han anunciado que el rechazo sigue con la mano en el acelerador y que se están estableciendo coordinaciones a nivel nacional para enfrentar esta norma.
Sin embargo, luego de que el ministro Enrique Cornejo anunciara el Decreto Supremo 009-2010 del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y de que el ministro del interior Octavio Salazar precisara que la multa por infringir la norma sería de 288 nuevos soles y 20 puntos en la tabla de infracciones, la indignación primera se transformó en sospecha.
Fuentes que han preferido mantener el anonimato (por el momento) lanzan un dardo que se clava en el centro de la palabra negociado. Supuestamente, las empresas encargadas de confeccionar los chalecos y brindar los adhesivos para los cascos serían las propulsoras de esta ley. Abona dicha sospecha que en el mencionado decreto supremo no se haya establecido quién o quiénes se encargarán de la fabricación, ni de su fiscalización. Parece que se viene otro faenón. Seguiremos informando (Juan Carlos Méndez).