Urbanismo Nuevo mapa de Lima revela las zonas que más sufrirían en caso de sismo y la urgencia por prevención.
Epicentro Histórico
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Viernes 12: 21 mil personas participaron en simulacro, que incluyó balcones de CARETAS. |
Memorial de supervivencia: caminar, no empujar, prohibido correr; zonas seguras, brigadier a cargo, simulacros de supervivencia; cuidar las estructuras, bases para dar primeros auxilios y, sobre todo, no gritar. Nuevamente, repetir hasta asegurar la supervivencia en caso de terremoto. En un país altamente sísmico como el nuestro, es cuestión de vida o muerte.
Por ello, CARETAS se toma en serio las precauciones y prevenciones, y el último viernes 12 participó, junto a 21 mil personas, del simulacro llevado a cabo por el Comité Provincial de Defensa Civil de Lima Metropolitana, realizado en la Plaza de Armas y San Martín, y el Centro Cívico. Y es que nada debe quedar al azar, menos aún cuando se es el primero en poner el dedo sobre la llaga que, en forma de ladrillo mal cimentado, viene afectando a Lima.
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Riesgo Histórico.-Los suelos del Centro Histórico tienen paradoja de cimientos. Mientras los estudios han determinado que su suelo tiene un promedio de 4.5 kg por cm2 de resistencia –cifra altísima–, la construcción una encima de otra sobre zonas varias veces colapsadas durante décadas han convertido la cifra en solo 0.5 kg por cm2. De ahí que la intensidad sísmica se incremente. Y con ella, los desastres. Entonces, la restauración es urgente. |
Situada en los balcones frente a Palacio de Gobierno, en pleno Centro Histórico de Lima, CARETAS conoce de primera mano que se trata de una zona de alto riesgo, debido en gran parte a la proliferación de viviendas en condiciones de riesgo –el Centro Histórico tiene a 40,000 de sus 70,000 casas en condiciones deplorables que urgen restauración–. Además, el Área de Patrimonio Mundial se sitúa sobre una zona de intensidad sísmica entre los 7 y 6 grados de magnitud de onda sísmica, que la hace altamente vulnerable (ver mapa).
Con ello, a sobra de tugurios en el centro –donde un sismo mayor a 7º Richter lograría que colapse el 70% de edificaciones de adobe y quincha, según la arquitecta y presidenta del Directorio de Emilima, Flor de María Valladolid–, ni faltan edificaciones negligentemente construidas y aún en pie pese a órdenes de demolición (CARETAS 2120). Y cuando se añade el cuasi libertino otorgamiento de licencias de construcción en distritos como Surco y Barranco, donde las normas de zonificación son burladas hasta en áreas de acantilados y suelos poco estables, o uno prevé, o uno se persigna a propio riesgo.
De aquí, se recomienda fervientemente lo primero. Y, obvio, restaurar y construir con criterio. (T.M.)