Cine La vida sobre ruedas de Dennis Hopper y La Última Película (1971), su olvidada película filmada en Chinchero, Cusco.
Hippie en los Andes
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De ícono hippie motorizado a director incomprendido y megalómano en La Última Película (1971), otra vez al lado de su amigo-rival Peter Fonda. |
Como pocos, ha podido estar presente en su propio homenaje. Al cierre de edición, la situación del actor era terminal. Pero la estrella seguirá brillando.
Hopper revolucionó el cine al dirigir
Easy Rider (1969), una cinta de solo US$ 500 mil que, sin embargo, recaudó US$ 19 millones. La película fue nominada al Oscar al mejor guión y ganó la Palma de Oro a una ópera prima en Cannes. Fue el espaldarazo al cine independiente que le abrió las puertas al cine de autor. Paralelamente,
Easy Rider se convirtió en una película de culto para la contracultura norteamericana y la generación hippie. Una historia plana como una carretera –dos motociclistas recorren Norteamérica en busca de libertad– sirvió para llevar al ecran una edición osada, una mirada a la tensión de la época y una recreación “fidedigna” de los efectos de la droga en dos antihéroes.
Hopper, maldito entre los malditos, se fabricaría un aura inimitable en Apocalypse Now (1979) y Speed (1994). Pero quizá su mejor papel sería en Blue Velvet (1986), encarnando un rol paterno aún más terrible que el de Darth Vader.