Entrevistas Acalorada entrevista insólita con el Conde Alain Pozzo di Borgo.
Orgullo de Estirpe
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Amante del mar y de navegar en su yate, la única vez que el Conde ha sentido miedo absoluto en su vida fue, sin embargo, durante una fuerte tempestad en altamar con olas de diez metros de altura. |
El Conde Alain Pozzo di Borgo, casado con la Embajadora de Francia en el Perú, Cécile Pozzo di Borgo (Cécile Mouton Brady de soltera), es un hombre amable, muy tolerante, “tal vez demasiado en ciertos casos”, puntualiza, y lo entiendo pacífico y pacifista y moderado y complaciente (odia todo tipo de violencia y discusión fuerte) y sé que tiene un cierto sentido del humor emboscado que descubro en algún que otro momento a través de un atisbo de sonrisa y del brillo festivo de sus ojos. Se considera un mediador y un humanista “al que no le caen bien los imbéciles”, aunque estas apreciaciones las guarde para sí mismo (con mucho tacto, imagino). Durante muchos años ha navegado con su yate, a veces en travesías largas, manejándolo siempre él y me cuenta que la única vez que ha tenido miedo absoluto fue durante una fuerte tempestad en la que olas de 10 metros pasaban por encima del barco. Por eso hoy se siente en el mundo de los vivos de pura casualidad. A pesar de esto sigue amando al mar y sus sorpresas, ya que éstas son un componente aventurero excitante. Para él, el mar enseña. “Por haber sido un marinero me he vuelto sabio, ya que el mar lo vuelve a uno humilde”. Y lo siento humilde en ese saber estar que no tiene nada que ver con su orgullo de familia, con la nobleza de sus apellidos, con su abolengo que mantiene integérrimo, con la memoria vivida a través de sus ancestros sintiendo que su apellido dejó huellas en la historia. Orgullo de estirpe. Los fantasmas, los aparecidos, los tatatatarabuelos (olvidemos el número de los tatas) están ahí señalándolo a él y haciéndolo vibrar con sentimientos legítimos que acaban troquelando una marca genética de fabricación que hace que no pueda huir de la sangre que corre por sus venas. Se sienta a mi derecha en una mesa del restaurante Costa Verde dejando a mi izquierda a una linda mujer, como es la agregada de prensa de la Embjada de Francia, Nadege Kong, la cual desempeña de manera impecable el papel de intérprete en este encuentro, ya que el Conde no habla perfectamente el castellano y yo hablo un francés macarrónico. Veamos lo que sale de todo este embrollo. Aventuro mi primera pregunta:–¿De dónde es oriundo el apellido Pozzo di Borgo?
–De la isla de Córcega, ya que ésta fue italiana antes que francesa y en una guerra pasó a poder de Francia como “botín de guerra” (sic).