Nacional Tras anunciar millonaria donación para la Huaca del Sol de Trujillo, Fondo Mundial de Monumentos ahonda aquí sobre nuevos proyectos en el Perú.
Con el Ojo en el Patrimonio
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Ruge bien. La Huaca de la Luna recibirá donación de 1 millón de dólares para proyecto que integre arqueología, conservación y el desarrollo de turismo sostenible. |
El Fondo Mundial de Monumentos (FMM) tiene más de 45 años poniendo la mira en lugares que –a pesar de tener gran importancia a nivel de patrimonio cultural– tienden a ser ignorados y por lo tanto no cuentan con el dinero necesario para su conservación. Uno de esos proyectos es el de la Huaca de la Luna en Trujillo, para el cual el Fondo anunció el pasado 5 de abril la donación de un millón de dólares en tres años destinados a promover el desarrollo de un turismo sostenible que sea fácilmente integrado con un plan de conservación e investigación arqueológica.
La presidenta del FMM, Bonnie Burnham, asegura tener grandes expectativas con respecto a este proyecto, que comenzó con una donación de 300 mil dólares en el 2001 y que ahora se encuentra al borde de obtener un importante reconocimiento mundial. “Esperamos que esta nueva contribución sirva para apoyar la inscripción de la Huaca de la Luna en la Lista de los Patrimonios Mundiales de la Unesco”, explicó, “ya que esto ayudaría a dar a conocer al mundo la importancia de este sitio como patrimonio cultural peruano”.
Este anuncio coincide con la creación del Comité Peruano del FMM que tiene por objetivo la supervisión de los proyectos en curso, así como la expansión de la presencia del organismo en nuestro país a través de la recaudación de fondos para nuevos proyectos. Marcela Pérez de Cuéllar, esposa del ex secretario general de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar, liderará la extensión del fondo. Burnham, por su parte, asegura que elegir a la señora Pérez de Cuéllar para el cargo surgió de forma natural debido a que habían trabajado juntas en el pasado: “Yo conozco a los Pérez de Cuéllar desde que Javier fue el presidente honorario del FMM en 1980”, explica, “así que cuando ellos decidieron mudarse al Perú consideramos que la coyuntura era la adecuada para crear el comité”.