Pérdidas El viernes 9 de abril falleció Karen Berger Loudon.
Karen, Querida
Desde muy niñas era muy fácil distinguir la presencia de Karen a pesar del alboroto. Si había un punto de luminosidad en el patio de juego del colegio, era Karen y su tez tan, pero tan blanca; de allí su apodo, “La Kariblanca”. En todo fue una estrella, siempre brillando. En los estudios, en la pintura y el dibujo, pero fundamentalmente en su visión de vida. Nos enseñó tanto y nos deja tanto que nos obliga a ser mejores personas a todos aquellos que la hemos conocido.
El ser lo mejor que uno pueda ser, sin necesidad de ser perfecto era uno de sus lemas. Aprendió a cultivar y saborear la amistad, siempre llenó de orgullo a sus padres Humberto y Diana , y a su hermano Daniel. Fue el ejemplo y sostén de sus hijas Karina y Natalia y amó con absoluta dedicación a su esposo Miguel Castilla, su amor platónico desde la infancia. Hasta eso lo logró.