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22/Abr/2010
 
 
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Efemérides Comparten apellido y pasión por el castellano. César y Martha Hildebrandt desenvainan calificativos por el Día del Idioma.

Guardianes de la Lengua

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Ante próximo Día del Idioma a celebrarse el 23 de abril, lingüista Martha Hildebrandt echa mano del diccionario en busca de muy correcto, y predilecto, "carajo".

Anfitrionaje, golosinario, maestrista: neologismos de reciente factura que evidencian el tipo de uso y abuso del idioma en tierras peruanas. Para desentrañar sus recónditas causas, CARETAS acudió a dos reconocidos cultores del buen hablar: César y Martha Hildebrandt. Consultados por separado, pero unidos por su pasión por el idioma, los Hildebrandt no mostraron compasión por el “haiga”. Abriendo fuego, aquí César Hildebrandt, con inminente lanzamiento de semanario propio y a quien el mismísimo Borges alguna vez le respondiera que “entenderse es una miseria”.

–¿Qué hay por celebrar en el Día del Idioma, la proliferación del “haiga”?
–Celebramos el fin de un ciclo cultural, y el nacimiento de algo indescifrable que se parecerá solo de algún modo al idioma con el que ahora nos comunicamos. Creo que conservará parte de sus estructuras e incorporará muchísimos extranjerismos y formas ahorrativas de comunicación. Yo tengo una relación carnal con el idioma, así que asisto a su masacre como una especie de huérfano inminente. Al final de cuentas, el lenguaje es la expresión de la inteligencia, y el lenguaje embrutecido con el que convivimos, este farfullar imbécil, pertenece a una cultura devastada. Desde un punto de vista lingüístico se mira como los notarios miran una quiebra.


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