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Justicia Patrimonio de la U. Católica: 200 millones de dólares en juego.

Divino Tesoro

Amprimo: “el acuerdo del 94 es ineficaz jurídicamente”.

Con ánimo democrático, Caretas enfrenta las versiones de Natale Amprimo, representante legal del Arzobispado de Lima y de Marcial Rubio, rector de la Universidad Católica.

Amprimo:

“Aquí no está en discusión si el edificio tal, que si el segundo piso o el corralón. Ese no es el tema.

“Aquí hay un testamento (del año ’38) que regula la sucesión. Ese testamento fue además un pronunciamiento judicial realizado en el año ’57 que dispone que la Universidad Católica es dueña de los bienes y esos bienes no son administrados por la universidad sino por una junta de administración.

“Sin embargo, a partir del año ’94, después de casi 50 años de cumplimiento ininterrumpido del testamento de Riva Agüero y de la resolución del Poder Judicial y de la inscripción en registros públicos, se pretendió simplemente dejar sin efecto esa condición insustituible y perpetua que había dejado Riva Agüero para afirmar que ella (la universidad) iba a administrar sola esos bienes.

Rubio: “TC no debe interpretar testamentos”.

“Cuando el representante del Arzobispo les hace notar que esa es una posición que va en contra del testamento y que no puede tener efecto, la universidad recurre a una acción de amparo. Esa acción es la que ha concluido y lo que ha hecho es señalar que el derecho de propiedad de la universidad se circunscribe a aquello que dispuso Riva Agüero: una propiedad condicionada a una administración compartida entre el rector y el designado por el Arzobispo de Lima.

“Por lo tanto, el acuerdo del ’94 es ineficaz jurídicamente y no tiene sustento para desacatar lo que dispuso en su momento Riva Agüero. Ahora, ¿qué bienes son? Yo esperaba que a la luz de este fallo se generase una reunión y se viera cuáles son los bienes, cómo se administrarían y, además, nos rindieran cuenta de lo ocurrido desde el ’94 con dichos bienes.

“Pero la universidad ha tomado una posición de desacato a la sentencia y además está mal informando y confundiendo a la población. Nosotros no vamos a entrar en ese juego”.

Rubio:

“El fallo del TC contiene una serie de arbitrariedades porque se pronuncia sobre cosas que no debe pronunciarse.

“Por ejemplo, uno de los errores del TC ha sido su interpretación de los testamentos. Cosa que no le compete. La palabra testamento ni siquiera figura en la Constitución. Por eso es una barbaridad. Afirman que el testamento posterior anula el anterior. Eso es mentira. Solo es así cuando el testamento anterior dice A y el posterior dice no A. Cuando niega al primero, prima el segundo.

“Pero cuando los dos testamentos pueden armonizar, la obligación de quien interpreta es hacerlo y no presentarlos de forma incompatible. Y eso es lo que ha hecho el TC. Porque no sabe interpretar testamentos. Se ha metido en lo que no debe. Hay que interpretar coordinadamente el testamento del ’33 con el del ’38. El señor Riva Agüero nunca dijo que el testamento del 38 derogaba el anterior. Y eso el tribunal no lo sabe porque es constitucional y no de derecho de sucesiones. Además, las reglas de interpretación de los testamentos no están en la Constitución. Están en el Código Civil. Por eso son materia de los tribunales ordinarios. De allí que sostengamos que esta sentencia es arbitraria.

“Nuestra posición se basa en el acuerdo que se tomó en la Junta de Administración de Bienes del año ’94. Allí planteamos que somos propietarios de los mismos y como propietarios los debemos administrar y no la junta. Y somos autónomos porque el arzobispo nombra a un miembro de la junta. Pero éste no es su “representante”. Solo es “designado” por él. Riva Agüero sabía la diferencia. Parece que TC no la sabe. Por eso dice que el Sr. Muñoz Cho es “representante” del arzobispo. Eso es mentira. Por eso afirmamos que este fallo toma como ciertas cosas que son abiertamente falsas.

“El año ’44 la universidad recibió unas cuantas casas dentro de una gran hacienda que es donde está el campus. Esto era una chacra. Entonces la universidad con su trabajo ha ido construyendo los edificios. Estos no son parte de la herencia porque son fruto del trabajo, de los capitales y las donaciones y los préstamos que la universidad ha ido consiguiendo.

“Algo a notar es que no habíamos tenido ningún problema con los 5 obispos anteriores. El año ’94, el arzobispo era monseñor Augusto Vargas Alzamora. Y él estaba informado de nuestra decisión por el miembro designado por él: Carlos Valderrama.

“Sin embargo, el cardenal Cipriani y el Sr. Muñoz Cho intentan tomar la universidad. Ellos han presentado una demanda ante los tribunales ordinarios que sigue su proceso. En esa demanda ellos listan todos los bienes. Todos. Hasta el último que hemos comprado en el 2005. Hasta el año 2009 el patrimonio de la universidad era de aproximadamente 200 millones de dólares (1). Es obvio que lo que quieren es apoderarse de la universidad, no administrar la herencia. Pero lo único que pueden administrar son los bienes que existían el año ’44”.
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(1) PricewaterhouseCoopers audita anualmente el patrimonio de la universidad y hasta diciembre del 2009 era de 784 millones de soles.


 


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