Nacional Parte final del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD apunta a las cuencas para salir del barro.
Pobreza a Cuencagotas
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El territorio por distritos no es capaz de contener un flujo económico en una cuenca, impidiendo una eficiente lucha contra la pobreza. |
En un país de tal heterogeneidad cultural, social y económica como el nuestro, el vistazo anual al Índice de Desarrollo Humano (IDH) –sesudos análisis y recopilación de datos mediante– viene siendo capturado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su Informe sobre Desarrollo Humano. Pero más allá de las cifras crudas sobre salud, educación o servicios básicos, entre otros, midiendo el Índice de Densidad del Estado (CARETAS 2126), cosa novedosa en el informe de 2009 es que viene con segunda parte: la medición del desarrollo humano a partir de las cuencas en nuestro territorio.
Apunte básico para percatarse del porqué de la importancia en la aproximación a las cuencas: mientras el 62.4% de la población peruana se localiza en la región hidrográfica del Pacífico (las cuencas cuyos ríos terminan en la costa), que solamente cuenta con el 1.8% del agua nacional, al otro lado del mapa, el 33.5% de la población se lleva el 97.7% del recurso hídrico que finaliza en el océano Atlántico. Cuestión de deshidratada distribución, llámesele.