Historia Las voluntades del benefactor en el marco histórico del enfrentamiento pre y post conciliar del juicio Arzobispado-PUCP.
Riva-Agüero: De Puño y Letra
 |
Entierro del intelectual peruano en la Iglesia La Merced. Asistieron Pedro de Osma y Víctor Andrés Belaunde. |
El accidentado recorrido que tuvo la acción de amparo desestimada por el Tribunal Constitucional (TC) describe un litigio relativamente corto entre el Arzobispado y la PUCP. Sin embargo, los dos procesos legales aún vigentes deben entenderse dentro de un marco mayor. La historia empieza en la casa de estudios vecina, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Cuando San Marcos se seculariza como parte del proceso republicano deja de ser para siempre la antigua Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de los Reyes de Lima.
En consecuencia, ésta se separa de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, que hasta hoy funciona como una isla universitaria, con un rector en lugar de un decano. El proyecto religioso contemplaba que la facultad fuese acogida por la PUCP, que actualmente solo tiene un Departamento de Teología (con un fuerte sesgo post conciliar cercano a la Teología de la Liberación). El plan se interrumpió por dos eventos: el llamado a la modernización de las universidades católicas americanas en el marco del Concilio Vaticano II y la ley universitaria de 1969. El aggiornamiento se dio conforme al plan de competir con la formación laica en todo el mundo occidental. Por su lado, la ley velasquista democratizó y descentralizó el poder vertical volviéndolo comunitario mediante la creación de requisitos como, por ejemplo, una asamblea universitaria. El Decreto 882 de 1995 posibilitó otras formas de gobierno (y otras universidades), pero en la PUCP ya todo había cambiado. En términos administrativos, la PUCP llegó a un acuerdo con la venia del Vaticano: elegir rectores de forma democrática pero enviar cada terna a Roma para su aprobación. En adelante, la universidad buscaría un equilibrio entre ambas tendencias. Sin embargo, el lento proceso de absorción de la Facultad de Teología –que ya estaba en negociaciones– habría exasperado al cardenal Cipriani. La facción pre conciliar de la Iglesia presionó para que la universidad se dedique a formar al clero, particularmente al diocesano, otorgando títulos eclesiásticos y elevando el nivel de la facultad. Es en ese entonces que aparece la posibilidad de reinterpretar la voluntad de Riva-Agüero como un atajo.
 |
Testamento de José de la Riva-Agüero y Osma de 1933 que zanja el debate sobre la administración de bienes. |
El testamento de 1933 –que el Arzobispado busca desestimar– resolvió el debate de la propiedad de los bienes en la cláusula decimo séptima: “Instituyo por mi heredera a la Universidad Católica del Perú, la que tendrá el usufructo de mis bienes recibiendo sus productos de la junta administradora; y los adquirirá en propiedad absoluta dicha Universidad Católica del Perú, entregándoselos la junta administradora, solo si la Universidad Católica existiera el vigésimo año contando desde el día de mi fallecimiento.”
Algunas voces laicas sugieren que la PUCP renuncie al título de “pontificia”, término que le fue otorgado por el Vaticano en 1942 (en sus testamentos el intelectual la llama “la Universidad Católica del Perú”). El segundo comunicado universitario, En Defensa de la PUCP (29 de abril del 2010), parece apuntar hacia esa estrategia en su última página, asegurando que ello no significaría un aumento en las pensiones. “(Despontificiarse) es una posibilidad pero no puede tomarse a la ligera”, advierte Luis Bacigalupo, profesor y filósofo de la PUCP. En círculos religiosos, la PUCP se tipifica como “la rebelde Universidad de Notredame peruana”, comparándola con la universidad católica que invitó “al pro abortista Barack Obama” a dar el discurso de inicio del año académico en mayo del 2009. Desde hace 15 años el vicerrectorado de asuntos educativos de la U. de Notredame apoya a agrupaciones de gays y lesbianas. Una opción que ha causado enojo y separa las aguas entre las posturas pre y post conciliar.
Bienes Post Mortem.- La composición del patrimonio de Riva-Agüero sigue en disputa. El Arzobispado argumenta que la junta administrativa debe supervisar también Centrum, el Centro de Idiomas, CCPUCP y la Escuela de Música, todos bienes adquiridos luego de la muerte del intelectual. Para la PUCP, se debe considerar el valor económico generado por la fuerza de trabajo.
Litigio Virtual
El juicio mediático en las redes sociales.La impopularidad de Juan Luis Cipriani ha motivado una andanada de grupos, publicaciones y aplicaciones en medios como Facebook. En el grupo La PUCP es de sus alumnos se ha tenido al menos el tino de editorializar todas las muestras de humor, sátira y sorna ante la figura del cardenal. El énfasis es “solo humor, nada de violencia”, línea que intenta controlar a sus casi 6 mil 500 suscritos. Paralelamente, en el grupo Alto: la PUCP nadie nos la quita, ya se anuncian futuros eventos de protesta.
El simposio Todo lo que necesitas saber del caso PUCP del último jueves 6 de mayo se anunció en el grupo correspondiente en Facebook. La cita fue en el Auditorio de la Facultad de Derecho de la PUCP. Allí expusieron los abogados Jorge Avendaño, Domingo García Belaunde y Martín Mejorada. También se admitieron preguntas de los asistentes.
En el lado absurdo de la polémica, y como ya se ha hecho costumbre en ciertos blogs y redes sociales, algunos agitadores virtuales han desvirtuado el debate, despojándolo de argumentos. Es el caso de algunas imágenes colocadas por la agrupación Todos contra Cipriani en defensa de nuestra universidad. La actualización de noticias referentes al caso es de interés. Pero flaco favor le hace a un debate complejo la banalización del problema mediante la caricaturización del cardenal como dibujo animado.
Se extraña, sin embargo, una agrupación que aborde en síntesis los argumentos de las partes, que resuma la cronología de los hechos y que postule, en didácticos puntos, las razones para defender uno de los dos bandos. Al menos cuantitativamente hablando, los estudiantes de algunas facultades ya están haciendo sentir su voto. O mejor dicho, su veto.
 |
Cipriani según el caricaturista Lucho Rossell. Al lado,la charla legal fue anunciada en facebook. |