Nacional Los presos del penal Sarita Colonia del Callao ponen el sabor y la sazón cada día en uno de los penales más hacinados del país.
Cana y Combo
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Patio del pabellón de extranjeros del penal Sarita Colonia del Callao es una réplica canera de la Torre de Babel donde en ordenadas filas es repartido el menú diario. |
En la cocina del penal Sarita Colonia del Callao, entre las ollas humeantes y a 35 grados de temperatura, el chef Renato Peralta, graduado de Le Cordon Bleu, miembro de Apega (Sociedad Peruana de Gastronomía) y coorganizador del exitoso festival gastronómico Mistura, dijo a los muchachos: “en la cocina, más que los estudios, vale la experiencia. Si les apasiona irán a donde quieran porque es un trabajo que poco a poco y con la práctica se aprende”.
A los 15 internos que forman parte del equipo de cocina del penal, experiencia es lo que les sobra. Cada día cocinan suculentos desayunos, almuerzos y cenas para 2589 compañeros de prisión y hasta el momento la única emergencia fue una fuga de gas que los llevó al catre con la panza vacía.