Fútbol Líder sudafricano será la estrella sin ba¬ón, que el 11 de junio empieza a rodar. El mundo se paraliza.
Mandela es el Mundial
 |
Nelson Mandela le presta su nombre incluso a un estadio (en Port Elizabeth). |
Nelson Mandela está vivo pero ya dejó de ser una persona. Es Madiba. Es el hombre que venció al odio racial. Por eso es un mito. ¿Cómo no serlo después de pasar 27 años en la cárcel y salir con los brazos abiertos? No fue un acto buena gente. Es cierto. No tenía otra salida si quería evitar la guerra civil. Pero vivir en el encierro, acusado de terrorismo, la muerte de un hijo, de amigos, la angustia de sentir cómo el país se incendia, y no poder salir de la celda pudo haber tenido otro final. En sicología lo llaman resilencia. Sacar lo mejor de lo peor. Y seguir adelante. Quizá las manos amarradas hicieron que los sentimientos ganaran calma y así, con serena distancia, poder cavilar lo mejor para todos, para el país, y de esta manera superar la venganza del ego herido y humillado. Tiempo hubo para ello. 27 años. Que lo devolvieron renacido a los 72 años de vida. Era 1990. Y el eco de la noticia llegó hasta el exótico país de Perú donde se llegó a escuchar
“¡Óyelo bien!, ¡óyelo bien!, ¡liberaron a Mandela! ¡Hey!”. Sí, era Micky Gonzales con más pelo, menos arrugas e igual talento.
---
–Estos no son solo criminales, son terroristas –sentencia la madre.
–¿Y cuál es la diferencia? –pregunta el hijo.
–Los terroristas –responde la madre– quieren matar a todos los blancos y quitarnos la tierra.
–Por eso los encerramos en una isla –completa el padre.