Fútbol Crisis remece eurozona pero futbolistas billetones quieren brillar en el Mundial. Faltan 15 días.
El Mundial en Metálico
Todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él (Vallejo dixit): una pelota de trapo, un par de piedras a guisa de arco, la pista es verde césped y lo demás es sudor. Y recordarle la madre a quien ose interrumpir ese rito con el balón.
Pero una cosa es fogoso juego y otra el negocio. Ser “profesional”.
Entonces se pone un pie (y luego el otro) en la máquina. La industria del espectáculo. Publicidad, contratos exclusivos para usar y ser usado, montos estratosféricos para salir calato en cuerpo y alma. Y fama, conseguida en la cancha a punta de puntazos con chanfle. O fuera de ella. Solo basta estar en el lugar adecuado con la mujer inadecuada. ¡Flash! Que nadie quiere ser modelo de moral. Apenas imagen, cuerpo, representación liviana del éxito escrito con US$ de dólar.
Para hacerla corta: mientras unos ingresan llenos de esperanza a la universidad, a los 18 años Cristiano Ronaldo pasó del Sporting de Lisboa al Manchester United por 18.5 millones de euros. Era el año 2003.
Cuando en el 2009 aterrizó en el Real Madrid la revista española Marca reveló que mensualmente ganaría un millón 83 mil euros. Lo que anualmente significa trece millones brutos, casi el doble de lo que ganaba en el Manchester. Cifra que lo convirtió en el futbolista mejor pagado en este mundo prostituto y vano.
Dato interesante es que en la Liga Española juegan 4 de los 5 jugadores más caros del orbe. Detrás de Cristiano Ronaldo está el sueco Zlatan Ibrahimovic (el Barcelona le paga 12 millones de euros anuales), el argentino Lionel Messi (la estrella azulgrana cobra 10 millones y medio). Lo mismo le pagan a su ex compañero, el camerunés Samuel Eto’o, ahora en el Inter de Milán. En la lista quinto, con 10 millones anuales, Kaká (Real Madrid).
Pero.
Mientras las tribunas del Camp Nou y del Bernabéu deliraban, la OCDE (el té de tías de los países ricos) anunciaba que España tendría hacia finales del 2010 casi medio millón de personas sin chamba. Pasando su tasa de desempleo de 8% (a fines del 2007) a casi 20% para fines de este año. Eso se llama crisis, joder.
Aunque el circo sigue.
Barcelona acaba de fichar a David Villa, ex Valencia, por 40 millones de euros. Y han anunciado que están a la caza de Cesc Fàbregas, capo español del Arsenal.
Mientras que Mourinho ya cantó Pongamos que hablo de Madrid. Su férreo esquema táctico (con peinado despeinado y mirada de lunático de yapa) costará 10 millones de euros anuales.
Y todo en un contexto gris, donde las nubes negras de la crisis financiera griega anuncian tormenta en otras economías de la eurozona, como España y Portugal.
Ante ello, una mujer ha tenido que ponerse los pantalones. “Si el euro cae, no solo cae la moneda. Europa también cae, junto con la idea de la unificación europea” –ha advertido Angela Merkel. “Esta prueba es existencial, debe ser superada. Si no se logra eso, las consecuencias para Europa y más allá son impredecibles” –ha añadido la canciller alemana.
¿Y el Mundial?
De los 32 equipos clasificados de los 5 continentes, poco menos de la mitad, exactamente 13 son selecciones europeas, cuyos hinchas, si no son los más fanáticos, sí son los más solventes. Pero habemus crisis y muchos han preferido comprar un 42 pulgadas ultradelgado, aprovisionarse con cerveza de octanaje variado (que así se percibe mejor la tecnología de alta definición) y evitar los gastos del safari futbolero: pasajes aéreos, boletos al estadio y alojamiento en un país exótico e incierto. Muchas reservas han sido canceladas.
Para colmo, el recambio generacional o la irregularidad en sus clubes, ha convertido a varios de los más renombrados en los más extrañados. Ejemplos son los brasileños Adriano y Ronaldinho, los argentinos Cambiasso y Zanetti, los italianos Totti y Del Piero, los franceses Benzema y Vieira y, finalmente, el holandés Van Nistelrooy.
A a esta purga técnica se le debe añadir la producida por el tabazo desleal en fechas cercanas. No estarán por lesión el alemán Ballack, los ingleses Owen y Beckham (ver recuadro) y el portugués Bosingwa. Para no hablar del balazo que dejó fuera al paraguayo Cabañas.
Pero la función debe continuar porque hay demasiado en juego. Sudáfrica ha invertido US$ 5 millones, pero se estima que recibirá US$ 12 millones. Saldo favorable que no contabiliza las sustantivas mejoras en infraestructura deportiva, hotelera y de transporte que el Mundial heredará.
Además, el campeón se llevará US$ 30 millones. El segundo contará, fajo a fajo, US$ 24 millones. Mientras que cada selección recibirá US$ 1 millón bajo el concepto de gastos de preparación.
Mientras tanto, Wall Street ya lanzó su vaticinio. Según un modelo de probabilidades del banco de inversión Goldman Sachs, el jogo bonito del feo Dunga se coronará campeón del mundo (13.76%), regalándole tremenda cornada a la furia española (10.46%), dejando atrás la fría efectividad teutona (9.40%), sin humor a los ingleses (9.38%) y sin ego a los argentinos (9.08%). Habrá que ver. (Juan Carlos Mendez)
David Beckham (US$ 40 millones)
Según la revista Forbes es el futbolista que más gana en el mundo. Aunque el Milan “solo” le paga US$ 6’200,000 anuales, el pobre hombre se dio el lujo de terminar su contrato con Armani anunciando que lanzaba su propia marca de ropa interior. Sudáfrica iba a ser su cuarto Mundial. Una jugada instrascendente en el minuto 89 lesionó su tendón de Aquiles en marzo pasado. Sin embargo, Adidas, Motorola y Sharpie pueden respirar tranquilas. Capello le ha hecho un lugar en el equipo para “apoyar al grupo” y, de taquito, reforzar la campaña de Inglaterra como sede del Mundial 2018.