Historia La Revolución de Mayo de Argentina lanzó en 1810 el proceso independentista continental.
Bicentenario Eufórico
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Miles de bonaerenses celebran en la Avenida 9 de Julio, día de 1816 en el que finalmente se proclamó la independencia nacional. |
Si el 25 de mayo de 1810 los ocho ilustres miembros del Cabildo de Buenos Aires, que rompieron lazos con el virreinato para formar una primera Junta de Gobierno, hubieran contado con una fracción de los porteños que esta semana celebraron los 200 años de la independencia de Argentina, ésta se hubiera logrado de inmediato y no seis años después.
Pero esa Revolución de Mayo lanzó un proceso que fue precursor en todo Latinoamérica. La siguió una enconada guerra de independencia en la que el general Manuel Belgrano –uno de los miembros de la Junta que también era abogado, economista y político, y cuyo nombre de pila completo figuraba como Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús– libró no menos de diez grandes batallas con diversa suerte, tanto en territorio actualmente argentino como en la banda oriental paraguaya y en la periferia del Alto Perú.
Sus triunfos mayores fueron en Salta y Tucumán, y fue él quien creó la bandera argentina. Pero en la Posta de Yatasto cedió el mando al entonces coronel José de San Martín, cuyo genio militar terminó de sellar el triunfo patriota para rebalsar los Andes.
Argentina celebra su advenimiento nacional con el entusiasmo de un triunfo futbolístico y es de esperar que estos días de alegría, que incluso hacen olvidar un índice inflacionario que anda por el 30%, se consagre en Sudáfrica.
Si el Mesías llegó hace más de dos milenios, dice una fanática argentina, ahora tenemos a Messi.
Argentina culminó su independencia el 9 de julio de 1816 y en el Perú San Martín la proclamó en 1821. El Congreso de la República acaba de publicar un hermoso libro sobre “su paso por el Perú”. Y es que aquí, la sede del virreinato español más poderoso, la independencia recién se consolidó en 1824, después de las batallas de Junín y Ayacucho, en las que Simón Bolívar cumplió tareas guerreras como las de Belgrano.
Es de esperarse, en todo caso, que nuestro Bicentenario convoque celebraciones iguales.