Actualidad En tiempos de convulsiones, García ajusta las riendas del APRA.
Acho, Caracho
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Las buenas noticias económicas y de reducción de la pobreza no dejan de hacerse públicas. |
Hay quienes solo bromean. Otros ríen primero y luego adoptan un semblante más serio. Corre el rumor de que el presidente Alan García busca reemplazar el Día de la Fraternidad, la fecha central del partido celebrada cada 22 de febrero en el cumpleaños de Víctor Raúl Haya de la Torre, por su propio onomástico.
Entre chiste y chiste, la mordaz especulación es alimentada por la puesta en escena de este año. En plena puja interna por el control del partido, el mitin del Día de la Fraternidad fue reemplazado por una marcha. “Ni en la peor época de represión contra del aprismo se ha dejado de realizar el mitin por el Día de la Fraternidad”, lamentó entonces Wilbert Bendezú.
El cumpleaños 61 del Presidente, en cambio, pasó por varias fiestas. El viernes 21 arrancó con un “besamanos” en Palacio de Gobierno. Al día siguiente, en víspera del cumpleaños, asistió a un almuerzo en Petroperú y encabezó un mitin en la Plaza de Acho. El domingo asistió con buena parte de su gabinete al pasacalle que conmemoró el primer año de la promulgación de la ley de clubes departamentales.
Allí le pusieron el tocado de pavo real preparado por pobladores de Apurímac.
El coso taurino es una referencia histórica para el aprismo. Fue allí donde Haya de la Torre presentó el programa mínimo del partido en 1931 y desde entonces se convirtió en escenario recurrente para los “compañeros”.
El culto a la personalidad tan extendido con Haya de la Torre se repitió en sol y en sombra.
Hubo gigantografía de 30 metros con la figura de AGP, una torta de chantilly de tres metros de largo con su foto (donada por el ministro de Agricultura, Adolfo de Córdova) y centenares de banderas con su imagen.
La fecha coincidió con el 87°aniversario del levantamiento de los estudiantes limeños que rechazaron la consagración del Perú al Corazón de Jesús. Se considera que el acto originó la aparición del APRA como un frente de trabajadores manuales e intelectuales.
PERO LOS SIGNOS eran los de aquí y ahora. El mitin fue convocado para demostrar que el partido se encuentra cohesionado a pesar de los serios tropezones recientes y que sus riendas las lleva García.
La sucesión de discursos pródigos en elogios –otros dirían sobonerías– no dejó dudas.
El presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén arengó:
“Hemos sido los facilitadores de este cambio y AGP el conductor. Y a los que han sido apristas sin obtener nada a cambio durante el gobierno les damos las gracias por su comprensión. ¡Viva Alan, Viva Haya de la Torre, Vivan Ustedes!”.
Javier Morán, el secretario general interino consideró que “el compañero Alan García le ha devuelto la esperanza al Perú”.
El presidente del Congreso, Luis Alva Castro, fue especialmente halagüeño si se considera que hace veinte años era el principal rival “doméstico” de García: “Tú que has sabido continuar el camino, llevarnos dos veces a la victoria... Más de 3 millones de peruanos tienen agua potable gracias a tu gobierno”.
Como para recordar que la situación ha dado más de un vuelco en tres meses, Bendezú intervino durante casi media hora. De disidente, pues fue expulsado de la secretaría de organización por Mauricio Mulder, pasó a ser el otro secretario general interino luego del retiro momentáneo de Jorge del Castillo y Omar Quezada.
“No queremos un APRA de cuatro paredes, necesitamos un APRA que se movilice por las calles”, exigió. “Vamos a ganar las elecciones en octubre. El APRA es un partido que está presente siempre en la escena electoral. En Lima vamos a tener candidata... o candidato”. La alusión femenina pudo ser a la ministra de Economía, Mercedes Aráoz, que ya expresó de todas las formas posibles que no le interesa representar al APRA para las municipales. García se marchó sin soplar las velas de la torta mientras Bendezú se extendía.
En primera fila estuvieron la ministra de la Mujer, Nidia Vílchez, el suspendido Omar Quezada y Luis Gonzales Posada. Casi al final apareció Del Castillo.
El mitin fue organizado por el “cuarentón” Carlos Arana de Foncodes. Se llenaron unas tres cuartas partes de la plaza, pero los asistentes eran en su mayoría dirigentes de base capaces de movilizar al partido en épocas electorales.
HASTA AHORA LOS trascendidos desde Palacio apuntan a que el Presidente cree que Alex Kouri se quedará con la alcaldía de Lima y Luis Castañeda lo relevará en la Presidencia de la República. Sabe sin embargo que el oxígeno del APRA reside en una bancada importante, prácticamente imposible de configurar sin un candidato que ofrezca pelea.
Para un sobreviviente del gabinete, el evento de Acho demostró que “el APRA no tiene otro líder y la primera demostración será que García designará al candidato a la presidencia”. Con Del Castillo momentáneamente fuera de juego, el nombre de Velásquez Quesquén vuelve a sonar en el cubileteo.
Otro miembro del reducido entorno de AGP cree que, ante la crisis, el partido “se reagrupa en torno a la jefatura política de García. El APRA tiene su futuro garantizado hasta la muerte de Alan García y eso tendrá sus consecuencias en la vida política peruana”.
Lo inmediato será un último año de gobierno marcado por una importante sucesión de inauguraciones de obras. Aunque la desigualdad es aún un importante pasivo (ver nota del informe del Banco Mundial) las buenas noticias económicas y de reducción de la pobreza no dejan de hacerse públicas.
La pregunta se vuelve a formular: ¿Por qué entonces la popularidad de García se encuentra estancada, según las encuestas, en torno al 30%?
Una explicación posible y comentada hasta el cansancio por algunos columnistas son los escándalos de corrupción.
Pero es un hecho que la imagen positiva de García tampoco volaba por las nubes antes de episodios gruesos como el de Cofopri. Además, el Presidente se ha mostrado implacable con los apristas que han resbalado. “Es el primero que condena tan categóricamente a su propio partido”, advierte una de las fuentes. “Ha entendido que si no corta de raíz al Perú no le llega el mensaje. Los medios no son los de la época de Haya y una de las fortalezas de Alan es su comprensión de lo colectivo”.
No todos los que le hablan al oído son tan entusiastas como los oradores de Acho ni le achacan, como algunos apristas, los problemas de popularidad solo a la mezquindad de las encuestas y los medios. Hay quienes observan que, en medio de una retórica de obras, García no ha logrado conectar con un discurso popular como sí lo han hecho, por ejemplo, “Lula” da Silva en Brasil y Michelle Bachelet en Chile. Ambos mandatarios diseñaron una batería de mensajes con un equipo de asesores –concepto que al Presidente le es foráneo– que, en palabras de un conocedor en la materia, “llegaron al corazón de la gente. Eso falta aquí y no solo de obras viven los peruanos”.
En el caso de García, la indudable capacidad del candidato de involucrar emocionalmente al elector parece decaer en el lenguaje desarrollista, quizás más frío y distante, del Presidente. Le quedan 14 meses de importantes inauguraciones y oportunidades para ensayar nuevas fórmulas.
Reparto de la Torta
La inversión pública creció 261.8% en el último lustro.La actividad económica mundial se recupera de la crisis a un ritmo mayor a lo esperado gracias a los multimillonarios recursos fiscales destinados, aunque a un alto costo para el fisco de muchos gobiernos –especialmente de países avanzados– no solo al sector real sino especialmente al agrietado sistema financiero.
El 2009, la deuda pública del G7 superó el valor de la actividad económica del bloque (105% del PBI), tendencia que continuaría agravándose en el 2010 (112%). Las descomunales cifras son similares a los montos de endeudamiento al final de la II Guerra Mundial.
A su vez, el déficit fiscal en las economías avanzadas se disparó a niveles sin precedentes (8.7% del PBI), 2.4 veces superior a lo registrado el 2008.
El Perú no fue ajeno a esta difícil coyuntura. El PBI se desaceleró fuertemente, pero logró soportar la recesión mundial gracias a la solidez de sus fundamentos macroeconómicos: sistema financiero sano, adecuadas cuentas públicas, inflación controlada, cuentas externas superavitarias.
El superávit fiscal del sector público peruano entre el 2006 y 2008 (7.1% del PBI en términos acumulados) fue sustentado por la favorable coyuntura de los mercados internacionales de materias primas, sobre todo por el Impuesto a la Renta (IR) de las mineras. El 2008, la presión tributaria alcanzó el máximo nivel (15.6% del PBI), aunque por debajo del promedio de la región (18.6%) y sin superar la barrera de 16% del PBI.
La crisis internacional contrajo significativamente el valor de nuestras exportaciones, especialmente mineras, explicado por la fuerte caída del índice de precios de los metales (-34.3%) entre el 2007 y 2009, castigando la recaudación del IR de la minería e hidrocarburos en 57.5% en el mismo periodo.
En el caso peruano los ingresos tributarios descansan en impuestos indirectos (66% de los ingresos tributarios el 2009), que responden directamente a la evolución de la demanda interna, a diferencia de los países de la OECD cuya estructura tributaria se sustenta en los impuestos directos que gravan los ingresos.
Lo paradójico es que tanto la OECD como el Perú presentan similares tasas de IR. Empero la presión tributaria en el Perú es la mitad de la registrada por la OECD (35.2% del PBI). El elevado nivel de informalidad, el excesivo uso de las exoneraciones tributarias y los ineficientes mecanismos de recaudación explicarían esta notable diferencia. Tomando en cuenta solo la actividad “formal” la presión tributaria en el Perú sería similar a la de la OECD (34% del PBI).
La sólida posición fiscal del Perú permitió volcar más recursos hacia el gasto de inversión en respuesta a la crisis, escalando su participación con respecto al PBI entre el 2003 y el 2009 de 1.9 a 3.9%. La fuerte dinámica impresa por la inversión pública (261.8% en términos acumulados) superó el crecimiento del gasto corriente en ese periodo (56.9% planilla, 82.1% bienes y servicios).
La política fiscal contracícilica se financió con los excedentes obtenidos durante el boom económico (2006-2008) y el menor peso de la deuda pública respecto al PBI (24% el 2008), logrando que el PBI crezca el 2009 aunque a una tasa limitada (0.9%).
Sin embargo, costó más de 4 puntos del PBI entre gastos no financieros (2.2% del PBI), así como las pérdidas de potenciales ingresos tributarios para el fisco (2.4% del PBI).
Ahora el gobierno está reduciendo gradualmente el estímulo fiscal, debido a las señales de recuperación de la economía observadas en el cuarto trimestre de 2009 y primer trimestre de 2010 (3.4 y 6.0% de crecimiento, respectivamente). De esta manera el 2011 el impulso fiscal debería ser cercano a cero para hacer sostenibles las cuentas fiscales.
No obstante, aún existen demandas que presionarían al alza el nivel de gasto corriente, lo cual incrementaría el déficit fiscal. Recordar que a inicios de 2010 aumentó el presupuesto de la República en más de S/. 15 mil millones para atender pedidos específicos: fondo de estabilización del precio de los combustibles, mejoras salariales, atención en zonas de desastre, entre otros. Mantener la casa en orden, ergo mantener la solidez de los fundamentos macroeconómicos, exigirá de las autoridades económicas temple y rigor en pleno año electoral. ( Escribe: Cesar Peñaranda* )
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*Director Ejecutivo del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima.