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03/Jun/2010
 
 
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Arqueología El recuerdo de piedra sobre las alturas de La Libertad.

Marcahuamachuco: Reconocimiento Pétreo

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Canto rodado: John Topic, arqueólogo a cargo de trabajos en el complejo desde hace 20 años, y su colega Alfredo Melly.

De Trujillo, La Libertad, y enrumbando en dirección oriental, la escalada vial que va descubriendo las serranías liberteñas y la progresiva disminución del oxígeno es de velocidad crucero hasta Otuzco. En dicho tramo, a izquierda y derecha y durante unas tres horas la ruta regala diversidad estética natural de pisos ecológicos, con agricultura al paso, cielo azul despejado y laguna de abierta calma. En la segunda mitad de la ruta, no obstante, que llevará de Otuzco al complejo arqueológico de Marcahuamachuco, a 3,700 metros sobre el nivel del mar, la posición sobre el asiento se anuncia como una de cambio constante e incomodidad ante una pista no asfaltada. Poco importa: Marcahuamachuco, la aglomeración de pétrea arquitectura preinca a conocerse, vale incontables viajes de esa magnitud.

Tras otras tres horas de viaje se hace una última parada en Huamachuco, capital de la provincia de Faustino Sánchez Carrión, para emprender un rush final de media hora, dirección noroccidental. Entonces, la camioneta se detiene ante el cerro Marka Huamán Churo, en la cima del cual las construcciones líticas de una ciudadela de piedra dominan el valle de la cuenca del Condebamba, apostada sobre una meseta de cinco kilómetros de longitud por 500 metros de ancho. Con una pequeña caminata cuesta arriba de 15 minutos, finalmente se logra estar mano a mano con el legado de la cultura Wamachuco.


 


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