Entrevistas Futbolero y foulero según propia definición, el vate Abelardo Sánchez León lanza aquí sus razones de hincha de las canchas y, de taquito, un peligroso argumento para sintonizar el Mundial.
Balo y el Balón
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En otros tiempos volante de contención por diversión, Abelardo Sánchez León ha compartido cancha con Antonio Cisneros y Enrique Verástegui. Con Alonso Cueto ha sido compañero de sufrimientos aliancistas. |
Ante la inminencia del Mundial de fútbol, el poeta Abelardo Sánchez León ofrece sus personalísimas apreciaciones sobre el deporte rey que a tantos otros hombres de letras antes también ha cautivado. Baste citar a Soriano, Parra del Riego, Camus, Ribeyro y Villoro. “El fútbol es una metáfora de la vida”, diría Sartre. Waka waka, diría Shakira.
–¿Cuáles son las mejores historias futbolísticas de la literatura?
–No creo que el fútbol sea un tema dramático como es el box, pero la que más recuerdo es la de Isaac Goldemberg, Tiempo al Tiempo, que es la transmisión de un partido de fútbol, una novela experimental. No sé si el fútbol sea tan entretenido como una metáfora de la vida. Es un juego sin pretensiones.