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Entrevistas Defensora del Pueblo Beatriz Merino: una candidatura presidencial la pretende.

Los Coqueteos de Beatriz

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“Soy una organizadora viviente. A los 16 años de cidí que tenía tres identidades que me definen: soy mujer, soy peruana y soy católica.”

Me contó un pajarito (en este caso una muy buena amiga suya) que Beatriz Merino, nuestra Ombudsman o Defensora del Pueblo, se iba a presentar como candidata a la presidencia del Perú. ¿Un rumor? ¿Una certeza? La llamo y la cito para una entrevista en el restaurante Costa Verde. Acepta. Pero su agenda está recargadísima, por lo que, queriendo hacer sitio a la entrevista, no puede acudir antes de las 3:30 de la tarde, hora no precisamente temprana para un almuerzo. Y ella es de las que se pone a trabajar a las 7 de la mañana. Si hacemos un análisis de la hoja de vida de la Dra. Merino encontraremos que es increíblemente profusa, exuberante en títulos académicos y casi imposible de llenar (su especialísima hoja de vida) si no es a través de una vida dedicada por completo desde la niñez a intensos estudios, tenaces estudios y ambiciosos estudios, y hago aquí saturación de la palabra “estudios” porque son éstos los que definen su personalidad sin lugar a dudas. En el argot peruano una tremenda “chancona”, o en correcto castellano una “empollona”, aunque de mente muy brillante. Fíjense. Primera de la clase siempre, desde niña. Abogada y número uno en cada uno de los cursos de su carrera en San Marcos graduándose como primera en su promoción. Beca al canto y a Londres para estudiar en la prestigiosa London School of Economics. Gana la beca Fulbright y se va a Estados Unidos a la Harvard University para graduarse de Máster en Derecho y en especialidades tributarias. La fichan y se queda en Washington como funcionaria del Banco Mundial en temas de Sector Público y Administración, Política Tributaria y Modernización del Estado. Senadora, congresista y primera mujer en Perú y en América Latina en ocupar el cargo de Presidenta del Consejo de Ministros, Superintendente de la SUNAT, autora de libros muy técnicos, 13 años de gerencia en Procter & Gamble, Defensora del Pueblo en la actualidad y Presidenta por consenso de la Federación Iberoamericana de Ombudsman (FIO), etc., etc. ¿Le queda algún tiempo a esta mujer para su vida privada? La veo simple, sencilla, directa y nada engolada. Amable. Precisa. Amablemente precisa. No le gusta perder el tiempo. Odia esto. Y si hay algo que odia mucho más es la corrupción de la cual hablamos muchísimo. Descubramos lo que piensa esta tecnócrata de altísimos vuelos a la que solamente le falta un cargo público para completar con broche de oro su lustrosa biografía. Creo que el pajarito que me contó y cantó al oído lo de Beatriz Merino como posible candidata a Presidenta del Perú trinaba adecuadamente.

–A ver, Beatriz, empecemos por lo primero. ¿En qué clase social se coloca y qué tipo de niñez tuvo?
–Nací en la Maternidad de Lima en los Barrios Altos. Tengo 62 años. Mi padre, Augusto Merino, fue empleado público. Cuando yo nací empezó a trabajar en la Municipalidad de San Isidro, en donde ocupó los cargos de Tesorero y Director de Finanzas. Mantuvo ese empleo durante 40 años. Mi madre se llama Aída y siempre fue un ama de casa. Sus padres y abuelos son de origen huaracino. Tuve una infancia feliz. Recuerdo que jugaba dominó con mis abuelos a la sombra de la higuera de su casa en Santa Beatriz. Y a partir de ahí estudié, estudié y seguí estudiando hasta el día de hoy. Y sigo estudiando. En ese ínterin de estudios he ostentado muchos cargos importantes en el país que siempre han sido un motivo más de estudio y trabajo intenso. Así ha sido mi vida.


 


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