Opinión Desde que se conoció el derrame tóxico, el mensaje fue ponerle paños fríos al desastre (“no hay cianuro”).
Ora Et Labora
YUCAY, 30 DE JUNIO DE 2010 Para los relacionistas públicos de la minera Caudalosa Chica, poco menos que debemos celebrar el desborde de la cancha de relaves que como una extensión del infierno se vertió a lo largo de 70 kilómetros en ríos de Huancavelica. A las preguntas de los periodistas sobre la naturaleza de los desechos tóxicos, los comunicadores de la minera responden que lo vertido no es perjudicial para la naturaleza puesto que en ello no hay cianuro sino zinc, plomo, cobre y plata. ¡Oh, gracias a Dios! Que las truchas sembradas por las comunidades en los ríos Huachocolpa y Totora Pampa hayan amanecido el 27 de junio pasado panza arriba, flotando en una espesa agua de color amarillo, es para los voceros del grupo Raffo –propietario de la mina desde los años cincuenta– una ilusión óptica de los antisistema que buscan ahuyentar la inversión extranjera a un Perú que se va para arriba, y si no dice un carajo en su ascenso hacia la gloria, se pasará de largo hasta las puertas de San Pedro. Que el zinc y el plomo no se eliminen nunca del organismo y no solamente envenenen sino que impidan la absorción de otros minerales que el cuerpo necesita para vivir, es un remanente de la ideología subversiva, se diría (por confirmar), argumentos salidos de una columna de la paisana Vicky Peláez, escrita en un arrebato de nostalgia nacionalista.
Si no fuera por el derrame de crudo en el Golfo de México y el cinismo exhibido por British Petroleum, habría que concluir que casos como el de Huancavelica son parte consustancial del subdesarrollo. Una minera lleva cinco décadas contaminando, las autoridades ediles y comunales de las provincias de Huancavelica y Lircay ya no supieron cómo atraer la intervención de Osinergmin ante la reiteración de lo evidente, hasta que se descalabra una cancha de relaves de doscientos metros cuadrados, echando sus ponzoñas directamente a ríos de cuya limpieza depende la vida de una gran cantidad de gente, además de que estos ríos son afluentes de Escalera y Opamayo, los que a su vez desembocan en el Mantaro y el Urubamba. Peanuts. Pero gracias a BP ahora el espectáculo de especies de fauna violentamente asesinadas por sustancias tóxicas, es una suerte de globalización de los desastres ecológicos. Sin embargo, el Perú y su subdesarrollo ponen aún una diferencia: al chantaje a las poblaciones.
Desde que se conoció el derrame tóxico, el mensaje de la minera ha estado orientado a ponerle paños fríos al desastre (“no hay cianuro”) y de manera velada, sugerir que un cierre de sus operaciones significaría un impacto negativo a cerca de cuatro mil pobladores que de manera directa e indirecta, trabajan para la empresa. Ante esa prioridad solo queda escoger, y en la escogencia caen todos: las poblaciones, el Estado y obviamente, la empresa. Empleo, ¿cuántos crímenes ya se van cometiendo en tu nombre? Ante una presión de ese tipo, la profecía pasa a ser una predicción autocumplida: habrá gentes que acepten las reglas que ponga la empresa para maquillar el desastre y seguir operando como si lloviera en Londres, porque no les queda alternativa; mientras que otros sectores, también sin opción, pasarán a mayores, tomarán carreteras, radicalizarán medidas, alimentarán la idea de que no hay otro poder que el de la violencia. Doe Run hace ya varios años que viene dictando cátedra sobre cómo se debe manipular a grandes grupos poblacionales cuya subsistencia depende de una operación minera absolutamente irresponsable, delincuencial si se la compara con los estándares con los que la minería se ve obligada a trabajar en países menos africanizados que el nuestro. Que el gobierno aprista le esté marcando el paso a Doe Run y la Sociedad Nacional de Minería la haya sacado de su lista, no hace sino focalizar el problema en un caso por extremo vergonzoso. ¿Y el derrame de petróleo en el Marañón? ¿Y las truchas muertas en Huancavelica? ¿Y la comprobación de que el cianuro que se emplea en los lavaderos de oro de Madre de Dios es provisto por la gran minería formal de Cajamarca? Cuestión de prioridades, el trabajo dignifica al hombre. (Rafo León)