miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2138

15/Jul/2010
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Premios "Doris Gibson"VER
Acceso libre Sudáfrica 2010VER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Luis Freire
Suplementos
Acceso libre LANVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Entrevistas El presidente regional de Arequipa explica su sorpresiva alianza con el humalismo para ir por la reelección.

La Nueva Cantera de Guillén

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Juan Manuel Guillén en una de las canteras de sillar en el Cono Norte, zona de Cerro Colorado. “En ejecución de gasto hemos llegado al 100%, en canon hasta 82%”.

Juan Manuel Guillén dice no sentirse cómodo en la política. Pero el presidente del gobierno regional y reconocido ex rector de la Universidad San Agustín, inscribió su candidatura reeleccionista cuando faltaban pocas horas para el cierre de las inscripciones. Su decisión sorprendió a los arequipeños por partida doble. Primero porque negó que repetiría el plato y también porque fue en alianza nada menos que con el Partido Nacionalista. La jugada le ha valido una oposición más beligerante. Pero, más allá de los cálculos electorales de sus adversarios, ha despertado preocupación respecto a cuestiones sensibles como el futuro de la inversión privada extranjera. En este momento Arequipa es la ciudad que recibe, después de
Lima, el mayor flujo de capitales.

Había dicho que no postularía a la reelección.
–Tuve que optar entre una decisión personal y otra de interés supraindividual, determinante. Dirigentes de organizaciones sociales me plantearon un cuestionamiento respecto a proyectos en marcha, de importancia estratégica para el desarrollo regional, que no han logrado todavía suficiente madurez. El temor era que quedaran truncos.

–Un filósofo piensa distinto de un militar. ¿Tiene coincidencias con Humala o es solo una alianza buscando votos?
–Nuestro aporte como movimiento “Arequipa Tradición y Futuro”, en el debate con el nacionalismo es ir a una reforma fiscal para fortalecer la descentralización. La necesidad de cortar la dependencia del gobierno central respecto a la transferencia de los recursos y atender a las regiones de menores ingresos.

–¿Y qué aportó el Partido Nacionalista?
–La obligación de redefinir el rol del Estado como promotor de la infraestructura básica, a partir de la cual la inversión privada sea posible. Haya de la Torre, decía “que venga el capital de donde venga, pero no como venga”. Se tiene que precisar el tipo de inversión privada que queremos, no solamente en relación al medio ambiente, sino también en responsabilidad social. Tenemos, por ejemplo, un acuerdo excepcional con la minera Cerro Verde. Independientemente de sus obligaciones tributarias, financia el 100% de la nueva planta de agua potable La Tomilla II. Eso establece una relación especial.

–¿Cómo seguirá atrayendo la inversión aliado a un partido que causa temor a los empresarios?
–No se trata solamente de generar condiciones adecuadas para la inversión extranjera, sino también para la nacional. Hay que proteger al pequeño inversionista, no solo al grande.

–Su posición sigue siendo distinta a la de Humala respecto a la gran inversión.
–Es posible que se presenten algunas discrepancias. Es una alianza política en relación al gobierno regional y este tiene la tónica que nosotros le hemos impreso, sobre la cual no va a haber distorsiones. Más bien tendremos el perfeccionamiento del gobierno regional como promotor de las condiciones adecuadas para la inversión porque nadie invierte donde no hay servicios básicos, carreteras y proyectos consistentes. El rol que nosotros le asignamos al gobierno regional es el de dirigir los esfuerzos, usando los recursos que proporciona el sector privado.

–En Arequipa está hasta la chilena Parque Arauco. ¿De acuerdo con la inversión “venga de donde venga”?
–Debemos tratar al capital chileno como a cualquier otro, sin ningún complejo.

–¿Entonces Humala es acomplejado?
–Puede que lo esté, como lo estaríamos nosotros si un capital resulta agresivo a cuestiones de carácter social. Es brutal el impacto de estas inversiones respecto a los centros comerciales existentes. El Estado no puede ser ajeno. El contrabando también es dominante en ese sector.

–¿Trabajará por la candidatura presidencial del Partido Nacionalista?
–Se puede impulsar la candidatura, pero de ninguna manera colocando al gobierno regional como plataforma. La receta es que establezcamos relaciones de coordinación, de ninguna manera de subordinación.

–Hay nacionalistas reacios a votar por usted.
–Como me imagino que habrá integrantes de nuestro movimiento que no votarán por Ollanta. Eso no resulta extraño.

–¿Cuál es su más grande sueño?
–Poner la educación a cargo del Estado, en el primer nivel. Que sea el espacio en el que se igualan las oportunidades. Que los niños y adolescentes de los estratos más humildes tengan acceso a una educación de gran calidad.

–¿Qué ha hecho por lograrlo?
–Estamos trabajando en infraestructura, equipamiento, capacitación a profesores, combinando la formación académica con capacitación para el trabajo. Son colegios con tecnología de punta y talleres para actividades productivas. Tenemos 9 entregados y 3 por entregarse, en todas las provincias. En cada capital están los laboratorios de los colegios emblemáticos. La capacitación la hace en Estados Unidos la empresa que nos provee el equipamiento. Ya viajó un primer grupo de 5 profesores y 15 estudiantes. El segundo grupo saldrá en octubre.

–¿Cuál ha sido su ejecución de gasto el último año?
–En recursos ordinarios hemos llegado al 100%, en canon hasta 82%. Estamos entre las regiones con mejor rendimiento. Hemos dado pasos significativos como con la segunda etapa de Majes-Siguas, lo que garantiza el inicio del proyecto este año.

–¿Y en interconexión vial?
–Estamos trabajando la carretera Atico-Caravelí, terminando el primer tramo de 32 kilómetros de Chuquibamba-Cotahuasi, hemos completado Patahuasi-Chivay, la carretera a Chapi. Hemos comenzado el proyecto más significativo con la autopista Yura-La Joya que empalmará con la 54 en el cono norte, con salida a Cayma y puente Chilina. Se arma un circuito interprovincial. Este tramo irá luego de La Joya a Matarani y Quilca. Estamos llegando a los 700 kilómetros de carreteras.

–¿Cuánto cuesta todo eso?
–Estamos hablando de US$ 110 millones. Provienen del excedente de las utilidades de Cerro Verde y el canon minero. El promedio anual ha sido de 120 a 130 millones. Ha sido tan significativo que se ha podido hacer incluso el Puente Punta Colorada, que da acceso a tres provincias: Castilla, Condesuyos y la Unión. El canon, más los excedentes de utilidades, triplica el presupuesto del gobierno central.

–Siendo tan importante el canon, ¿cómo evalúa los cuestionamientos a Tía María?
–Va a instalarse la mesa técnica. Tengo información que los dirigentes de Cocachacra se integrarán. La utilización de agua desalinizada es la solución. En ningún caso agua superficial ni de subsuelo. Tienen que lograrse las mejores condiciones sin desmedro de la agricultura.

–¿Y el gas? Está asignado 1 trillón de pies cúbicos (TCF), pero la construcción del gasoducto requeriría 5 para hacerlo rentable.
–Debe incrementarse la demanda de gas, estimulando la inversión privada mediante polos petroquímicos. Por eso nos oponemos a la exportación de gas natural. Hay que buscarle valor agregado. Si vendiéramos electricidad al norte de Chile lo condicionaríamos energéticamente. Esto nos daría una mejor capacidad de negociación.

–¿Ve el futuro del país tan bueno como el de Arequipa?
–No. Lo veo atravesado por muchos conflictos actuales y potenciales, con un horizonte sumamente confuso. No obstante haber tantas posibilidades desde el punto de vista de las inversiones y los ingresos mayores, veo el país muy inestable, sin liderazgos que logren cohesionar a la población.

–¿Humala podría cohesionarlos?
–Cohesiona los sectores más desposeídos, donde ya tiene competencia.

–Pero los otros sectores también conforman el Perú.
–Ese es el gran drama, ojala surgiera un liderazgo que pueda cohesionarnos como país. Lo necesitamos. El propio Ollanta tiene esta limitación. Sectores medios, altos, de inversionistas, lo ven con mucho recelo y distancia.

–¿Esa falta de cohesión abona a la subversión?¿Hay un nuevo brote en las universidades?
–El riesgo existe. Algunos grupos subversivos pueden encontrar un caldo de cultivo en las universidades. Se ha ido produciendo un enorme distanciamiento entre los estudiantes y las autoridades. La falta de aproximación genera vacíos que pueden ser llenados por esos grupos.

–Hay una leyenda negra sobre un trato suyo con Sendero cuando era rector de San Agustín.
–En la universidad establecimos las reglas de juego: todos tienen derecho a pensar como quieran, incluso a difundir sus ideas. Nadie tiene derecho a imponerlas. En ese caso se incurre en delito.

–Era permisividad.
–No, permisividad significa que hay una presencia dominante y no hay otra que le ponga freno.

–¿Cómo hacemos para que en el Perú nadie sienta que la violencia es una opción?
–El Estado, que ahora tiene mayores ingresos que hace veinte años, debe llegar a cualquier sitio del país. Necesitamos que sea ágil, promotor, fortalecer las estructuras con los gobiernos locales. Si no resuelve los problemas por años y años, genera resentimientos y esas personas están potencialmente en la trinchera de la violencia. Confío en la capacidad de la gente y la gente tiene esperanzas. Eso es extraordinario. No hay que frustrarla. (Entrevista: Zenaida Solís)


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista