Urbanismo Con la destrucción del Malecón Grau, alcalde de Chorrillos sigue azotando autoritariamente monumentalidad distrital.
Atila Miyashiro
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Pese a que el propio municipio reconoció la falta de estabilidad en el talud, inició peligrosa instalación de 14 piletas. |
Horas matutinas del viernes 16. Apostados en el Malecón Grau de Chorrillos, 40 vecinos han salido a protestar contra el nuevo atropello arquitectónico del alcalde Augusto Miyashiro. En los mil metros que comprenden dicho malecón, considerado como parte de la zona monumental según la Ordenanza 1076 de la MML, el burgomaestre envió tres días antes
bulldozers para iniciar las obras que instalarán 14 piletas en el paseo. Esto es, una fuente de agua cada 71 metros.
El exceso (al que se debe añadir las 4 piletas en construcción del Parque Cuadros) podría lindar entre lo barroco y lo berraco, pero las preocupaciones son otras antes que estéticas. Primero, no cuenta con la venia del INC. Pero, además, “esa zona del talud es inestable y peligrosa”, señala Jenny Samanez, vecina chorrillana y regidora de Lima: “Tan solo por los trabajos ya se generó un hundimiento en parte del malecón. Antes que instalar piletas, debe reforzarse esta área”. Lo peculiar es que no solo lo dicen los vecinos.