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05/Ago/2010
 
 
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Historia La cero transparencia y bofetada a la historia del alcalde Miyashiro en Chorrillos.

Tradición Hecha Escombros

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Chorrillos a inicios del S. XIX: cuando la armonía iba de la mano de un paseo tradicional frente al mar.

Todo tiempo pasado fue mejor, reza el dicho. Cuando menos en Chorrillos, bajo la alcaldía de Augusto Miyashiro, esto se cumple. En el tradicional distrito, al autoritarismo se le unió la falta de transparencia de la gestión –donde gastos en contrataciones y presupuestos ejecutados a 2009, entre otros, no figuran (ver recuadro)– y la destrucción de los loci históricos son el sello predominante.

El Malecón Grau ha sido la última víctima. Mandado a construir en 1859 por el mariscal Castilla, hoy se planea instalar 14 piletas en los mil metros de recorrido que de por sí da vista a un panorama hídrico. En 1949, Evaristo San Cristóval, en “Grandeza y esplendor de Chorrillos”, pintó el malecón como “un centro de atracción, elegantísimo”, con bancas colocadas en doble fila a todo lo largo, alzándose en el centro una glorieta revestida de adornos y escalinatas de mármol.

Hoy, tras su destrucción sin haber primero revisado y asentado la estabilidad del talud, pese a haberlo declarado necesario (CARETAS 2139), Miyashiro inicia un proyecto que atenta contra la intangibilidad del área y al cual nadie ha tenido acceso. Ni los vecinos que han preguntado por él, y que ya preparan una demanda para paralizar los trabajos.


 


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