Entrevistas Jurado exquisito del Festival de Cine, la novelista española desmadeja aquí los nexos entre locura y creatividad.
Rosa Montero en su Cancha
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Montero, quien de su infancia recuerda Los Cinco Mil Dedos del Doctor T, y ya de grande destaca Blade Runner y El Apartamento de Billy Wilder. |
Tras de sí, Rosa Montero ha dejado tres días de mudanza en Madrid, teniendo como pendiente la organización por orden alfabético de su biblioteca personal de nueve mil libros. Jurado del Festival de Cine de Lima, la destacada novelista española que creciera bajo la luz de un padre torero para terminar adoptando posición antitaurina, alista para marzo próximo la aparición de su siguiente novela:
Sé que soy Mortal. Autora de entrañables títulos como aquél en honor a la imaginación
(La Loca de la Casa), Montero diría alguna vez que los escritores son como “perros necesitados de caricias”. Aquí, parafraseando sus propias palabras, cometemos “la grosería” de entrevistarla.
–Acabas de estar sumergida en un debate sobre el gen Neuregulín 1, vinculado a la creatividad y la locura.
–Es impresionante. Parece que mientras más copias mutadas de este gen tienes, más creativo eres. Y al tener dos copias, esta creatividad va unida a la falta de memoria, predisposición a los desequilibrios psíquicos y susceptibilidad patólogica ante las críticas.