
Por HERNÁN RIVAS / ALEJANDRO RODRÍGUEZ
El Blériot XI de Jorge Chávez
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Jorge Chávez en Briga, Suiza, realizando pruebas antes de cruzar los Alpes. |
El avión Blériot XI utilizado por Jorge Chávez para convertirse en 1910 en el primer aviador del mundo en cruzar los Alpes era un monoplano fabricado por el famoso aviador y diseñador de aviones Louis Blériot, quien, a su vez, fue el primero en cruzar el Canal de la Mancha un año antes.
Toda la estructura de la aeronave era de madera y sus alas, planos de cola y la parte de la cabina del fuselaje estaban recubiertos de tela. Los cables para el control de vuelo, sujetar las alas y reforzar el fuselaje consistían en cuerdas de piano.
Su tren de aterrizaje constaba de dos ruedas parecidas a las de una bicicleta, ubicadas en la parte delantera. Atrás llevaba un patín de cola diseñado por el propio Chávez, formado por dos estructuras curvas que actuaban como freno, permitiéndole aterrizajes más cortos.
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Réplica del Blériot XI construida en los talleres del Servicio de Mantenimiento de la FAP. |
Avión de muy buena maniobrabilidad fue el elegido por el peruano Jorge Chávez, al cual le diseñó un nuevo patín de cola, a diferencia de la original rueda posterior.
El sistema motriz era un motor Gnôme Omega de 50 HP, tipo radial rotativo de 7 cilindros, lubricado con aceite de castor, que disponía de una hélice de madera de dos palas. Se alimentaba por dos tanques de combustible instalados en la parte delantera del fuselaje. Es interesante señalar que Jorge Chávez pedía que los conductos para transmisión del combustible y aceite sean recubiertos con amianto para evitar el congelamiento en altura.
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Foto del motor Gnôme 50 original en el Museo Aeronáutico del Perú. Este motor de siete cilindros rota sobre su eje junto con la hélice. |
Sencillos instrumentos equipaban la cabina: una brújula y un tacómetro. Además, Chávez adaptó un barómetro como el empleado por los geógrafos para que le sirviera como altímetro, el cual lo colgaba de su cuello con una correa.
Sin lugar a duda Chávez había adaptado esta aeronave en la medida de lo posible para este tipo de vuelo. Volar el Blériot XI requería de mucha pericia por parte del piloto, ya que la maniobrabilidad se daba por medio de la torsión de las alas y el vuelo era totalmente visual. La cabina abierta obligaba al piloto a vestirse con un traje grueso y lentes, de ahí el famoso cuello estilo “Jorge Chávez” que nuestro compatriota usaba para protegerse del frío.