domingo 21 de septiembre de 2014
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2147

16/Set/2010
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre Mar de FondoVER
Acceso libre ActualidadVER
Sólo para usuarios suscritos Encuestas
Sólo para usuarios suscritos Elecciones Munic...
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre EditorialVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Acceso libre GastronomíaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre ArteVER
Acceso libre Concurso Jorge ChávezVER
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Suplementos
Acceso libre FonafeVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2352
Otras Ediciones Anteriores
 
 

 

Inicio > Revista

La top model argentina comparte con Ellos & Ellas secretos de belleza y de moda, pero también, reflexiones sobre lo que deben ser las prioridades de una mujer.

Valeria Mazza: “Soy Mucho Más de lo que pueden ver"

3 imágenes disponibles FOTOS 

2147-VALERIA-01-c

Comenzó su carrera a los 14 años, siendo descubierta por Roberto Giordano, compartiendo el trabajo con modelos de la talla de Naomi Campbell, Cindy Crawford y Elle Mac Pherson.

Definitivamente Valeria Mazza es mucho más que una cara bonita o un cuerpo perfecto. Es una mujer inteligente que sabe exactamente qué quiere de la vida y qué hacer (y qué no hacer) para conseguirlo. Positiva al ciento por ciento, nos confiesa que hay días en que se mira al espejo y no se gusta, pero asegura también que ni eso, ni el temor a la vejez le provocan angustia.

¿Qué es para ti la belleza, Valeria?
–Es una pregunta complicada. La belleza es algo efímero y subjetivo, ¿no? Uno puede decir que las cosas bellas de la vida son un amanecer, no sé, una flor… sobre eso no hay discusión. Pero si hablamos de la belleza de una mujer, la cosa se vuelve bastante subjetiva y allí juegan mucho los gustos de cada uno.

Pero ¿qué tanta importancia le da una mujer como tú a la belleza? ¿Cuánto tiempo dedicas, por ejemplo, a cuidar tu físico?
–La verdad es que le dedico tiempo porque digamos que lo físico es también mi herramienta de trabajo. Pero creo que le dedico menos tiempo de lo que la gente cree. Tengo, por ejemplo, una vez al mes una sesión en la peluquería haciéndome baños de crema y recortándome el pelo, paso una vez por mes por la dermatóloga, todos los días uso mis cremas en la mañana y mis cremas en la noche, nunca duermo con maquillaje, uso protector solar así esté nublado o sea invierno…

Supongo que tienes una rutina diaria de ejercicios en el gimnasio.
–No, odio el gimnasio…soy un poco floja para eso.

No te creo…
–Y sí, te diría que, en promedio, hago tres veces por semana entre algo de gimnasia y una actividad física que es lo que más me gusta: jugar al tenis, nadar, correr. Además depende también de dónde esté..

¿No eres de viajar con un personal trainer, por ejemplo?
–No, claro que no…

Y ¿cuánto influye en una mujer el sentirse bien internamente para verse bien?
–Es importantísimo cómo uno se siente y la energía que transmite. Hay días en los que me levanto y por algún motivo... me pasó algo o no estoy en mis mejores días... no me veo bien, no me gusta nada de lo que me pongo.

¿Me quieres decir que alguna vez Valeria Mazza se mira al espejo y se ve fea?
–Mil veces. Veo que no me queda nada. Me veo los ojos hinchados, en fin… Pero creo que lo importante es la actitud que uno tiene ante la vida. El famoso “¿qué me pongo?”, que es la pregunta que nos hacemos todas las mujeres todos los días, es importante porque en realidad elegir qué te vas a poner es la manera en cómo estás eligiendo enfrentar el mundo.

Cuando, quizás en el mejor momento de tu carrera, decidiste hacer un alto y dedicarte a tus hijos, ¿fue muy difícil?
–No, porque para mí era muy importante mi familia y desde el ‘98 que me casé, tenía claro que era para formar una familia y tener hijos…

Ya son cuatro…
–Y sí, cuatro son suficiente. Cada tres años tenía uno y los tengo de febrero, marzo, abril y mayo. Así que en esos cuatro meses están todos.

Pero has tenido que tener mucha seguridad de saber que podías regresar, para darte ese lujo, ¿no?
–No, podía no haber vuelto nunca más. En ese momento lo único que me importaba era la felicidad que me daba el hecho de ser madre. Muchas veces me preguntan ¿y no tenías miedo de quedar embarazada? ¿y no tenías miedo de no volver? La verdad que no. Yo estaba feliz de tener a mis hijos y no creo que nada se compare con eso.

Además tú has disfrutado plenamente tus embarazos, ¿no? Una vez me contaste que ahí sí no te privabas de ningún antojo…
–Es que yo soy una mujer que me embarazo desde la punta del dedo gordo hasta el último pelo… en mis últimos dos embarazos engordé veinte kilos… Amamanté a mis hijos todo lo que pude, sin temor de nada. Porque la verdad es que todo vuelve a su lugar…

No siempre, Valeria…
–No volverá solo, automáticamente. Hay que hacer un poco de sacrificio y lleva tiempo, pero vuelve. Ahora, el problema es cuando una a los 30 quiere estar igual que a los 20. No se puede.

¿La modelo de pasarela quedó realmente en el pasado?
–No es una decisión mía, Patricia. No puedo estar parándome en una pasarela al lado de chiquillas de 15 años, sería ridículo de mi parte. Ahora, circunstancialmente en alguna ocasión especial lo he hecho. Hoy en día, si yo sigo trabajando es porque tengo un nombre dentro del mundo de la moda. Más que de modelo yo trabajo de Valeria Mazza.

¿Qué piensas de las medidas que se están tomando en el mundo del modelaje, poniendo un peso mínimo, para evitar la anorexia?
–Me parece que hoy en día, la desesperación que hay por buscar esa imagen completamente irreal que venden los medios es muy exigente para las mujeres. Que una tiene que parecer siempre de 20, que tiene que estar siempre perfecta, siempre flaca es terriblemente angustiante. Está bien cuidarse y tratar de verse bien, pero el límite es siempre la salud. Creo que las mujeres debemos tener muy claro una cosa: yo soy mucho más de lo que pueden ver.

A la edad que sea...
–Y claro, hay que saber envejecer dignamente. Yo no quiero vivir eternamente dentro de un quirófano, metida el día entero en un gimnasio y tomando pastillas o haciendo dietas para que la gente me admire cuando camine por la calle ¡por Dios! Las mujeres somos más que eso.

Tú eres muy amiga de las cirugías, ¿no?
–Yo no he sentido la necesidad de hacerme una cirugía, pero no estoy en contra de quienes se las hacen. Lo que creo que está mal es estar pasando por el quirófano como quien pasa por la zapatería. Me molesta esa idolatría que hay hacia la juventud. A mí no me angustia, ni siquiera lo pienso. Tengo 38 años y jamás se me ocurriría mentir sobre la edad que tengo.

¿No le tienes miedo a llegar a los 40?
–¡No! Ya estoy preparando la fiesta. Me parece que todo tiene que ver con cómo lo enfrentes. Es una elección de cada una: lo quieres sufrir o lo quieres vivir. Yo siempre elijo vivir.

Claro, es fácil decirlo, porque eres Valeria Mazza y todo te queda bien…
–Ni creas…yo creo que la moda no está para sufrirla, sino para aprovecharla y resaltar lo que a una más le gusta de sí misma. La obsesión de entrar siempre en la talla 38-40 cuando esa no es tu talla no te puede hacer infeliz. ¿Por qué tenés que entrar ahí? ¡no! Es una guerra perdida.

Da la impresión de que nada te estresa, Valeria…
–Porque sé muy bien lo que quiero y lo que no quiero.

¿Qué es lo que no quieres? ¿Qué no aceptarías nunca?
–Nunca quise hacer un desnudo y de hecho no lo hecho y, a estas alturas se que no lo voy a hacer. No aceptaría hacer cosas que no tienen que ver con mi modo de vida, solamente porque me pagan un buen caché. Muchas veces decir ‘no’ es mucho más difícil que decir sí, y quizás diciendo ‘no’ es un camino mucho más difícil, más largo, pero también más seguro.

Nos has hablado de algunas de tus rutinas de belleza externa. ¿Hay también alguna rutina para “ejercitar” la parte espiritual?
–Pero claro, trabajo con las olimpiadas especiales que tienen que ver con niños con discapacidad y organizo eventos pare ellos. Entonces llamar, pedir y hacer esas cosas está buenísimo. También soy madrina de un pediátrico de la Argentina, y estoy siempre pendiente de los niños de allí, esas cosas también te hacen sentir muy bien. Y, por supuesto, me tomo mi tiempo para estar con mis hijos, que también es algo que alimenta el alma de una manera increíble.

Antes de terminar tienes que darnos algunos tips de moda: ¿qué no puede faltar en el clóset de una mujer?
–El jean es un básico, lo puedes llevar de mil maneras, con zapatos deportivos, con botas o con sandalias de taco… es el básico número uno. La camisa blanca también es indispensable, el traje de chaqueta y pantalón no debe faltar. Puedes ponértelo mañana, tarde y noche con una t-shirt o con una blusa con brillos y cambia. Y es que simplemente con pequeños detalles como cambiar la cartera, los zapatos o algún accesorio, una puede verse diferente. Ese es, realmente, el secreto. (Por: Patricia Salinas)

Búsqueda | Mensaje | Revista