
CARETAS premió a los ganadores del concurso de réplicas del avión de Jorge Chávez.
Noche de Estrellas
Así como el objetivo de Jorge Chávez fue cruzar los Alpes, el de este concurso fue entretener y educar con altura. Para ello nada mejor que trabajar con las propias manos. Armando la maqueta del Blériot XI saltan a la luz sus características físicas, la audaz personalidad de Chávez Dartnell, así como importantes detalles de la historia de la aviación peruana. Todo lo cual alienta el patriotismo y el espíritu emprendedor.
Este concurso ha sido posible gracias al auspicio del Grupo Oviedo, empresa que ha hecho despegar varios cultivos en las tierras de Pomalca y ha llevado al país a nuevas alturas en la agroindustria.
Dos personas fundamentales para el
feliz aterrizaje de este proyecto fueron Hernán Rivas Vargas-Machuca, director de la Revista Aeronáutica Peruana RAP-01 y Alejandro Rodríguez Melgar, quien diseñó con precisión histórica la maqueta. Hay que señalar, también, que este proyecto fue avalado por el Instituto de Estudios Históricos Aeroespaciales del Perú (IEHAP), presidido por el Teniente General FAP José Zlatar. Dicha institución facilitó recursos de su archivo para garantizar tanto el diseño de la maqueta como los datos que se publicaron en los artículos de la campaña.
Calidad del acabado, uso y elección de detalles adicionales y la propuesta del diorama fueron los tres criterios que usó el jurado para elegir a los ganadores.
Así, el pasado 16 de setiembre se realizó la premiación en los salones del Centro Cultural Ccori Wasi de la Universidad Ricardo Palma, donde también se pudo apreciar piezas históricas confiadas por el Museo Aeronáutico.
El primer puesto fue para Guillermo Grandez y su esposa Suzanne, quienes junto a su hija Cristina de siete años, presentaron un trabajo donde destaca el uso de pernos en las piezas del motor, el mecanismo para el control de los timones de dirección y profundidad, además de un diorama que recrea la ilustración del Corriere de Milán publicado dos días después de la hazaña.
El segundo puesto lo conquistó Roy Pérez, ganador del concurso organizado el año pasado por CARETAS en homenaje a Grau y el monitor Huáscar. Su maqueta resalta por un extraordinario trabajo en los cables que refuerzan la estructura de la cola y el manejo de las superficies de las alas.
El tercer puesto fue para Berny Cardeña, quien recrea la histórica escena fotografiada en Briga (Suiza), momentos antes de que Jorge Chávez despegara. Su diorama incluye el terreno utilizado como pista de despegue y una placa de madera con datos del avión y los hechos.
Entre las menciones honrosas resalta Rómulo Díaz Lara, quien alcanzó el segundo puesto en el concurso del Huáscar. En esta ocasión destacó por su acabado final y un diorama elegante que se lucirá en la exhibición permanente (hasta el 31 de diciembre) del IEHAP.
Por su parte, la arquitecta Milena Estremadoyro realizó un diorama que interpreta conceptualmente las montañas: sus paredes son láminas de película con fotos históricas de la aviación peruana.
Finalmente, el Comandante General de la FAP, General del Aire Carlos Samamé Quiñones, encumbró la ceremonia con unas emotivas palabras que resaltaron la audaz y decidida doctrina de la Fuerza Aérea del Perú en defensa de los intereses nacionales.