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Internacional El sorpresivo levantamiento policial contra el ecuatoriano Rafael Correa recuerda la inestabilidad política del vecino país.

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QUITO, 30 de Setiembre, 9:30 am. El operativo dejó cuatro muertos: un militar, dos policías y un universitario. En Guayaquil murieron 9 personas más. Hubo casi 250 heridos.

Un miembro del grupo de asalto del ejército ecuatoriano en el Hospital de la Policía, donde el presidente Rafael Correa permaneció cautivo desde ese mediodía. El edificio fue cercado por policías que se sublevaron ante la aprobación de una ley que sube sueldos pero recorta beneficios. La polémica ley fue ratificada por el Congreso el lunes 4.

Señores, si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana, mátenlo si tienen poder, mátenlo si tienen valor en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos”. Rafael Correa enfrentaba con esas palabras, a las diez de la mañana del pasado jueves 30, una crisis que tendría a la región en vilo hasta bien entrada la noche. El insólito levantamiento policial pudo terminar como un nuevo capítulo en la larga saga de los derrocamientos en Ecuador.

Poco antes de las nueve de la mañana, cientos de policías se tomaron las calles para protestar contra la aprobación de la Ley de Servicio Público en el Congreso, que busca homologar los salarios de los uniformados y reducir otros beneficios. El punto de partida en este episodio guarda perturbadores paralelos con el debate en torno a la eliminación de la Cédula Viva para los miembros de las Fuerzas Armadas en el Perú.

Correa, que se recuperaba de una operación en la rodilla realizada la semana anterior, hizo su dramática intervención en el principal regimiento de Quito luego de aflojarse la corbata y desabotonarse la camisa. Cuando intentaba retirarse resultó afectado por los gases lacrimógenos. Lo llevaron al hospital de la Policía, que fue cercado por los sublevados, que también rodearon el Congreso. El estado de excepción fue impuesto para que los militares asuman labores policiales. Un escuadrón especial terminó por rescatar a Correa a sangre y fuego a las 9 y treinta de la noche. Murieron dos policías, un militar y un universitario. Al menos nueve personas más fallecieron durante protestas y saqueos en Guayaquil.


 


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