sábado 16 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2150

07/Oct/2010
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre NarcotráficoVER
Acceso libre Elecciones Munic...VER
Acceso libre InternacionalVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre LiteraturaVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre EspañaVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Internacional El oficialismo clama intento de magnicidio. Pero hay quienes le reclaman a Correa por provocar los hechos.

Conjura o Fractura

Ampliar imagen

José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, visitó a Correa el viernes 1.

Mientras tanto, los presidentes de Unasur se reunieron de emergencia en Buenos Aires y produjeron un contundente documento de condena a los hechos. Alan García declaró que Correa quedó “vacunado” contra los golpes de Estado. Las diferencias políticas entre ambos gobiernos no han impedido que las relaciones entre Lima y Quito se encuentren mejor que nunca. Por eso es extrema la sensibilidad ante cualquier señal de inestabilidad entre los vecinos. Y vaya que el viernes no tuvo nada de ordinario.

Para el oficialismo, era la punta de lanza de una conspiración con mucho más alcance. El presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero, declaró desde Ginebra, donde participaba de un encuentro de la Unión Interparlamentaria, que “los policías fueron usados por miembros de la oposición, cuya verdadera intención era matar al Presidente y herir de muerte a la democracia ecuatoriana”. Según Cordero, detrás de la sublevación se escondían “miembros de la oposición que se infiltraron y manipularon a los agentes”.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista