Religión CARETAS implora al Cristo Morado para llevar una bendición a sus lectores.
La Estampita Bendita
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El Presbítero Demetrio Quintana Atao ante el Altar Mayor de las Nazarenas. |
Agotados por el devenir incierto de las elecciones municipales, en las que a Lima mal no le haría un milagro, octubre se presenta como un respiro. De repente, llega ese mes del año en el que el centro de la ciudad se ve paralizado por una multitud sedienta de paz y, por supuesto, milagros. Es que el 18 de octubre, en la segunda salida de la imagen venerada, hasta el sol salió de su gris escondite para recibirla y se quedó toda la tarde. Por eso, CARETAS, no ajena a la tradición de celebrar y homenajear al Señor de Pachacamilla, se acercó el lunes 18 de octubre al Santuario de las Nazarenas en medio de la conmoción fervorosa de los feligreses.
Rodeados de cientos de devotos vestidos de morado –como lo amerita la ocasión– la publicación buscó bendecir las decenas de miles de estampitas que regala con esta edición. El padre a cargo de la pequeña ceremonia fue el presbítero Demetrio Quintana Atao, quien dirigió la misa de las cinco de la mañana para aquellos devotos que esperaron la salida del Señor milagroso desde tempranas horas de la madrugada frente a las Nazarenas.