Nacional El linaje de nuestra bebida bandera con las mejoras traídas en 10 años por el CITEvid.
Entre Pisco y Casta
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Juanita Martínez, de Tres Generaciones, catadora de ley de una tradición familiar pisquera de 154 años. |
Canta un añejo brindis pisquero: “Vamos a ahogar al diablo hasta verte Cristo mío”. Un vaso hasta el tope de pisco y un seco heroico en la tradición iqueña. La usanza quedó en el recuerdo, pero la industria del pisco se ha renovado en gran parte gracias al trabajo del Centro de Investigación Tecnológica Vitivinícola-CITEvid, que celebró 10 años de vida el pasado miércoles 6.
Con un presupuesto de S/. 1’200,000 anuales, 7 hectáreas sembradas con 8 variedades de uvas pisqueras (la italia, torontel, moscatel, la emblemática quebranta, etc.), laboratorios de investigación y una bodega con 50,000 litros de capacidad, el CITEvid fue creado por el Ministerio de la Producción para mejorar la calidad y productividad del pisco en la zona de denominación de origen, que va desde Lima hasta Tacna.