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Entrevistas Lourdes Flores sigue contando los votos del 2010 pero ya avizora el 2011.

Plegarias y Alianzas

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Son apenas 29,196 votos los que separan a ambas candidatas casi al 82% del escrutinio.

Lourdes Flores Nano asegura que no piensa en las presidenciales “porque todavía estoy contando mis votos”. La revisión de actas sigue a cuentagotas. Aunque la tendencia a favor de Susana Villarán no se ha revertido, al 81.192% de las actas escrutadas, la brecha se ha cerrado en algo. Son apenas 29,196 votos los que separan a ambas candidatas.

Flores espera que la diferencia se acorte todavía más con las actas que ingresen de los Jurados Electorales Especiales de Lima Oeste y Centro. De otro lado, la ex congresista parece estar administrando con astucia política la posibilidad de una derrota, con los ojos más puestos en el papel del Partido Popular Cristiano hacia el 2011, y su puesta en valor político para probables alianzas, que en el Palacio Municipal de la capital.

–¿Está satisfecha con la forma como desarrolló esta campaña?
–En esta campaña he tratado de responder mucho más enfáticamente. A algunos les pareció mal, pero yo me siento mejor de haber dicho las cosas que creía, con mucho más firmeza, claridad y cuando las tenía que decir. Evidentemente, esta campaña me deja la interrogante de la validez de elementos perturbadores y delictivos como los “poto audios”. No ha habido suficiente fuerza o respuesta institucional ni del Consejo de la Prensa, ni del propio medio de comunicación y en general diría que tampoco de una opinión pública suficientemente crítica del hecho.

–¿Las encuestas resultaron perturbadoras también?
–Se dice algo que podría llenarme de vanidad, que mi actuación en la última semana fue tan descollante que acorté una distancia inmensa en apenas ocho días. Mi sensación es que las últimas encuestas, probablemente, tuvieron errores de medición. Nosotros, que teníamos una medición de tendencias, estábamos muy lejos de esa distancia sideral. Pero encuestadoras de prestigio como Ipsos Apoyo y la propia Universidad Católica, a la que respeto, o tuvieron un error profundo de medición o hubo ahí algo extraño.

–Se ha quejado del trabajo de Jaime Bayly.
–Jaime Bayly es una persona con la que algún día tendré que volver a tomarme un café, porque le tengo aprecio. Ha sido otro factor de perturbación. La comunicación construida como una actividad que deja de ser periodística para convertirse en propagandística –porque repite la misma cantaleta cinco o seis veces en una hora–, tiene un impacto comunicativo.

–¿Está de acuerdo con el proyecto que prohibiría la publicación de material clandestino?
–No coincido necesariamente con ese proyecto, soy en eso una acérrima defensora de la libertad, pero sí creo que la autorregulación tiene que servir para autonormarse con reglas que impidan estos abusos. En este proceso ese ha sido un factor muy negativo.

–¿No cree que Bayly, legítimamente, daba su punto de vista sobre el tema Cataño?
–Hubo más que un simple afán periodístico, creo que esas tantas horas dejaron de ser el espacio en que un periodista transmitía su verdad, su punto de vista, para convertirse en un factor propagandístico perturbador y distorsionador, lo sentí como queriendo decir, bueno este es el peso que yo puedo tener y creo opinión así.

–El fantasma de Cataño la va a perseguir siempre.
–Es un tema sobre el que no se puede opinar porque no tiene un informe final. Lo más sano, es que no vuelva a pronunciarme señalo algo y se convierte en un asunto que puede hasta resultar perjudicial para el proceso, para la Policía, para el señor Cataño. Mi libertad de expresión está en esta materia tan limitada, que basta que diga algo para que alguien obtenga un interés político. Sólo espero que ese proceso se lleve adelante con toda tranquilidad y yo tendré que esperar que con el tiempo se corrobore si lo que creo es lo correcto.

–¿No reasumiría la defensa de Cataño, no?
–Tendría derecho y hasta ganas de hacerlo en forma gratuita, pero no lo voy a hacer. Que no se inquieten.

–Susana Villarán dijo que ella no entendió su cambio, luego que la saludó después de un primer ataque de alguien de su equipo.
–Le tengo aprecio, hemos compartido momentos de lucha democrática juntas y considero que es muy valioso su aporte. El hecho que haya un sector de la izquierda que intente un proyecto de renovación con gente sana, me parece saludable. Yo también he trabajado con los sectores más radicales de la izquierda en momentos de enfrentamiento democrático y los he tenido de muy buenos aliados. Pero me ratifico que los hechos han evidenciado que construyó un proyecto improvisado porque no se imaginó como una opción real de poder. Si triunfara, tiene un componente peligroso. Los que la acompañan genuinamente son minoría.

–¿Volverá a aliarse con Castañeda?
–En un mes vamos a tener un congreso con dos líneas de opinión. Una, que debemos restablecer la alianza con Lucho, que sería natural porque tenemos experiencia de trabajo juntos. La otra considera que el partido debería llevar una candidatura propia. En la segunda quincena de noviembre tomaremos la decisión.

–En la primera opción, ¿iría como candidata a vicepresidenta y cabeza de lista al Congreso?
–Yo, primero espero ser alcaldesa de Lima, estoy en el conteo de los votos.

–¿Si no gana analizan otra alianza? ¿Con Toledo?
–Me parece que la más cercana es con Lucho. Incluso el comportamiento electoral de sus seguidores ha sido de proximidad. Yo le tengo al presidente Toledo una enorme gratitud, conmigo ha sido extremadamente generoso. Las tres personas que nos han acompañado en la lista –y ojalá puedan ser regidores–, son de primera. Sin embargo constato que los electores que han respaldado a los candidatos distritales de Perú Posible se han sentido más próximos a Fuerza Social.

–¿Sería o no candidata otra vez?
–Si los resultados fueran adversos, tengo el deber de pensar mucho más seriamente en cuál es mi mejor contribución. Soy la presidenta de un partido político y tengo un deber de gratitud de por vida para esos electores que en medio de la masacre no se han movido un milímetro. Ahora, tengo la posibilidad de contribuir mucho más allá del escenario estrictamente electoral. Yo soy la más convencida que mi rol es institucional, soy una administradora temporal de un liderazgo.

-¿Cómo procesa las derrotas?
–En este proceso he obtenido más votos que en la elección anterior, pero si las cifras no varían, saludaré a la triunfadora y reconoceré que tiene que haber tenido méritos muy importantes. Un demócrata es una persona hecha a la competencia, tiene que admitir que puede ganar o perder. La madurez en política enseña a mirar con mucha objetividad. La democracia tiene esa virtud, uno le ofrece a la gente lo que considera lo mejor, eso es lo maduro, lo responsable.

–¿Ya no sueña con ser presidenta?
–Los sueños en política tienen que convertirse en realizaciones. Una aspiración sólo puede materializarse con el respaldo ciudadano. Si a mí no me correspondiera esa posibilidad, yo tengo que esforzarme porque alguien haga posible que estas ideas sean gobierno. (Zenaida Solís)

Odisea de Actas

La precariedad del conteo de los votos.

Están trabajando hasta el domingo en jornadas que llegan a las 15 horas. Son 30 personas, aunque hasta hace 5 días no pasaban los 13; y deben resolver las observaciones de 5,343 actas –el 70%–, de las más de 8 mil observadas en Lima. El Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima norte, viene luchando contra el tiempo y la precariedad, pero ha quedado totalmente rebasado en sus posibilidades.

Este JEE funciona en una casa de modestas dimensiones, sin el mobiliario elemental –la Mesa de Partes no tiene mesa– y con las ánforas de actas arrumadas en dos pequeñas habitaciones. Hasta la semana anterior, la oficina era custodiada únicamente por dos policías, que no pudieron contener a una turba de enfurecidos pobladores de Carabayllo que les apagaron la luz por dos horas a punta de patadas en el medidor.

Agravando la situación, empiezan a encontrarse anomalías: sobres sin actas entre el material recibido y el descubrimiento de 300 kilos de actas a punto de ser desaparecidas en un almacén de reciclaje. Felizmente, demostrando entender que la transparencia es un valioso aliado en este complejo trance, Saúl Beltrán, presidente del Jurado de Lima norte, accede a darnos explicaciones.

–Dijo que entregaría las actas revisadas en 2 semanas, pero ya pasaron. ¿Cuántas más necesitará para terminar?
–La última remisión de actas de la ONPE fue recién el miércoles pasado por la noche. Hemos tenido que ubicar las 5,343 actas municipales de entre las 16 mil (municipales y del referéndum) enviadas. Además, la ONPE ha puesto los votos impugnados no solamente en los sobres celestes, sino también en las actas del referéndum. Entonces todo se ha hecho un cambalache.

–Si en poco más de una semana ha sacado mil actas, para las 5 mil necesitará 4 semanas más.
–El Dr. Hugo Sivina ha pedido que demos resultados esta semana. Ahora será más rápido porque ya terminamos de ubicar todas las actas y hemos coordinado con el Jurado para que nos envíen más abogados. Vamos a trabajar de lleno.

–En este local será imposible, físicamente no hay espacio.
–En eso estamos, tenemos un segundo piso, pero también está lleno.

–¿Trabajó con César Vega Vega, presidente de la Corte Superior de Lima?
–No, nunca he trabajado con él, ni lo conozco. Los 19 vocales que conforman la Corte Superior norte se reunieron en Sala Plena y me designaron.

–¿Le preocupan los 300 kilos de actas encontradas en un almacén de reciclaje?
–Por supuesto. Hace dos días llegó una turba de 80 personas gritando fraude, la situación fue caótica porque no teníamos seguridad. Nos apagaron la luz. Tuve que atenderlos para apaciguarlos.

–¿Qué es lo que pedían?
–La anulación de las elecciones en Carabayllo. Decían que el JNE había declarado improcedente su pedido de anulación, pese a muchas irregularidades cometidas por el actual alcalde, y les habían dicho que remitieran la documentación a nosotros para que nos pronunciemos. El descubrimiento de las actas en la basura se sumó a eso, los hizo reaccionar.

–¿Por qué cree que hemos llegado a tan enorme número de actas observadas?
–El domingo anterior al día de votación ONPE organizó un simulacro. Se apreció una desorganización completa.

–¿Cuantas son las actas impugnadas por personeros?
–Unas 60. (Zenaida Solís)


 


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