Salud O cómo la medicina avanzó en los últimos sesenta años.
Ciencia y no Ficción
Congelar un cuerpo previo a su muerte para despertarlo cuando la cura a su enfermedad haya llegado, alargar la existencia hacia el camino de la inmortalidad, son hechos que aún pertenecen a la ciencia ficción. Ahora se sabe que cada quien, al nacer, cuenta con un stock de 10 mil millones de células nerviosas en el cerebro, lo que permitiría calcular que el cuerpo humano está programado para vivir 150 años.
Por el año 1900, la esperanza de vida en los países industrializados bordeaba los 35 años. Aun cuando las mujeres eran madres muy jóvenes, pocas alcanzaban el placer supremo de ver crecer a sus hijos, menos a sus nietos. Hoy, a los 60 años, una mujer aún está en condiciones no de sobrevivir con limitaciones, sino de disfrutar de sus hijos, nietos, hacerse responsable de ellos, generar recursos adicionales, sin pensar en los días o décadas que le quedan por delante.