Cade 2010
CADE 2010: Mapa de Riesgos Y Oportunidades
Luis Castañeda, Keiko Fujimori, Ollanta Humala y Alejandro Toledo han confirmado su asistencia a Urubamba, donde deben compartir su visión del país y perfilar sus planes de gobierno. La impronta electoral de la CADE 2010 hará más ruido que el huayco que asoló el villorrio andino un mes atrás. La temática sobre competitividad impregna la convocatoria de un halo técnico. De acuerdo al ex ministro de Economía Luis Carranza, “los candidatos tienen gran cantidad de herramientas a su disposición”, sin duda necesarias para desenredar la maraña de falencias e ineficiencias que inhiben el ansiado desarrollo nacional. Un estúpido error del periodista para romper el hielo:
“Conversé hace poco con tu ex esposa”.
“Pero yo no me he divorciado”
“Cara..., me equivoqué de ministro”.
“Claro que si seguía seis meses en el ministerio de repente no te equivocabas”.
Las carcajadas del ex titular de Economía y Finanzas son sintomáticas del buen momento por el que pasa. Luis Carranza no se siente seducido por el poder.
Tener todo el tiempo absorbido, sacrificar la vida familiar y exponerse al ojo público son precios demasiado altos para él.
Por ello algo tiene de paradoja que ahora Carranza sea figura central de la Conferencia Anual de Empresarios (CADE) a realizarse en Urubamba entre el jueves 11 y el sábado 13. Como antesala de las elecciones del 2011, es precisamente la CADE del poder y los principales candidatos presidenciales expondrán sus propuestas a la audiencia empresarial del país.
Mercedes Aráoz, cuya candidatura fue oficializada por la cúpula aprista apenas la semana pasada ya había sido anunciada como participante en la mesa de debate “Lo que hemos avanzado”, con Fernando Zavala, Beatriz Boza, Ricardo Briceño y Carlos Milla. Al final se decidió respetar el cronograma de trabajo y no expondrá como candidata.
El tema central de la conferencia, convocada por IPAE y presidida por Julio Luque, de Métrica Consultores, vuelve a ser la competitividad. Y ahí entra la metódica mano del ex ministro. “En 12 mesas se ha coordinado propuestas para políticas sociales y económicas, institucionalidad, sectores estratégicos e infraestructura”, repasa Carranza. “Tenemos diagnósticos de sobra y lo que vamos a presentar para la discusión son propuestas muy concretas para mejorar la competitividad, que van desde pequeños ajustes de tuercas hasta grandes transformaciones”.
Los documentos han sido repartidos entre los participantes de las mesas de debate y los equipos de los candidatos. “Aquí han participado cien cerebros que han discutido sobre temas centrales”, se admira Carranza. “No son políticos ni ideologizados. He visto durante meses el trabajo desinteresado de mucha gente”.
DESAFÍO COMPETITIVO
En las oficinas miraflorinas todavía se escucha martillar. Ahora el economista capitanea el flamante Centro para la Competitividad y el Desarrollo de la Universidad de San Martín de Porres. Su distancia con el poder no le impide volver a acercarse a la que parece una de sus pasiones: la gestión. “Vamos a prestar apoyo directo a los gobiernos regionales con planes de competitividad”, explica. “En el otro extremo estará el trabajo académico puro y duro”. Prepara una alianza estratégica con el Brookings Institute y acaba de publicar un paper en el Review of International Economics.
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Ex ministro coordinó equipo de 100 profesionales que propondrán “desde ajustes de tuercas hasta grandes transformaciones”. |
Si Carranza tendrá a su cargo una de las conferencias magistrales, otro expositor de polendas será Michael Porter, el gurú de la competitividad de la Escuela de Negocios de Harvard que el año pasado posó un preocupante signo de interrogación sobre la viabilidad del crecimiento peruano (ver nota aparte).
Carranza asiente y reconoce los importantes pasivos locales reflejados en el último reporte de competitividad del Foro Económico Mundial (ver detalle en páginas siguientes). Pero también advierte que el país se embarcó en un proceso “con avances importantísimos. Se han dado reformas fundamentales que serán los pilares para levantar el edificio. Vas adquiriendo capacidad de cambios conforme vas avanzando. Por ejemplo, no te sirve invertir en innovación si careces de la capacidad de gastar eficientemente. Primero debes construir institucionalidad en el sector”.
Luego Carranza ingresa en esa especie de trance conceptual que se le conoce desde sus días en el MEF y comienza a desmenuzar la receta: “Lo más importante de una estrategia de crecimiento es saber qué quieres y a dónde vas a ir. Y tienes tres elementos: predictibilidad; eficiencia del sector público, tanto en su asignación de gasto como en regulación y normatividad, y competitividad, que es el elemento más importante”.
En ese orden de ideas, la competitividad se refleja en “el aumento de productividad, los márgenes no excesivos de las empresas y el permanente deseo de innovar”.
Explica que “generas competencia cuando abres la Economía, y eso ha ocurrido en los últimos años. Los resultados ya se ven en sectores transables e intensivos en capital. Otros sectores no transables como la Agricultura ya dieron un salto en su productividad. Otros que pertenecen al comercio y los servicios siguen rezagados”.
Carranza cree que el Perú podrá crecer durante la mayor parte de la década a un ritmo promedio de 6%, sin encontrar grandes cuellos de botella debido a las limitaciones en Educación e Innovación. “Luego podríamos empezar a caer, que es lo que le ocurrió a Chile”.
Si bien el papel del Estado es fundamental para implementar “fondos concursables o semilla”, que estimulen la innovación para lograr “productos de mayor valor agregado que involucren el conocimiento, los países que tienen el equivalente del 3% o 4% del PBI en innovación, lo han logrado fundamentalmente por el sector privado. Un país son sus ciudadanos y sus empresas”.
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Las principales preocupaciones de los electores han cambiado en los últimos años según la secuencia de Ipsos-Apoyo. Notable el descenso de la educación en esa percepción, a pesar de seguir siendo un punto muy débil. |
CANDIDATOS EN LA CANCHA
Si la última premisa es cierta, ¿cuáles son los márgenes que les quedan a los candidatos para jugar el partido del 2011? Al menos Humala y Toledo utilizan con frecuencia las palabras “desigualdad” y “redistribución”.
En la óptica de Carranza, “los candidatos tienen gran cantidad de herramientas a su disposición”. Añade que el presupuesto de los programas sociales “ha crecido de manera sustancial”, pero todavía puede dotárseles de mayor institucionalidad, y a su vez de mayores fondos, con mayor “medición, control, ubicación de responsabilidades y monitoreo de los resultados”.
Similares procesos deben darse en los sectores de Salud y Educación. En el primer caso, Carranza propuso en las discusiones internas de la CADE (“aunque no tuvo consenso”) que la Seguridad Social se financie con impuestos generales para que se reduzca la carga impuesta en la planilla a los empleadores. EsSalud se lleva actualmente una crema del 9%, lo que a ojos del ex ministro estimula la persistencia de la informalidad.
Considera que “los impuestos son la amalgama social de tu país y te permiten redistribuir a largo plazo”. Pero, a diferencia de recientes informes de Naciones Unidas que recomiendan incrementar el impuesto a la renta y la propiedad en América Latina a la vez de disminuir el IGV, Carranza cree que más indicado será “reducir fuertemente la informalidad. No aumentar la tasa sino ampliar la base”.
El desafío educativo también es formidable. “La Ley de la Carrera Pública Magisterial constituye la reforma más importante de este gobierno”, considera. “Todavía no estamos en los niveles del Acuerdo Nacional, del 6% del PBI en Educación. Vamos por encima del 3%. Pero los logros de aprendizaje han sido sustanciales en los dos últimos años. Debemos tener una evaluación universal de todos los niños, pero eso también cuesta”. Es la filosofía competitiva que parece impregnar toda su visión del sector público: si pruebas que sabes gastar bien, te doy más. (Enrique Chávez)