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Entrevistas El pragmatismo bilateral de la dupla Piñera - García.

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Canciller José Antonio García Belaunde: “La visita de Piñera cambia el escenario”.

¿Cómo le fue con Ollanta? El presidente Alan García bullía de curiosidad.

–Muy bien, respondió Piñera con una amplia sonrisa.

El líder del partido Nacionalista, Ollanta Humala, fue el último de los presuntos candidatos presidenciales con los que se entrevistó el presidente de Chile el jueves 25. La cita a puerta cerrada se prolongó por espacio de 30 minutos. Humala se refirió a la devolución de los libros saqueados de la Biblioteca Nacional. Afirmó que unas disculpas públicas por parte de Chile por los penosos años de la ocupación en la Guerra del Pacífico y la venta de armas de Chile a Ecuador en 1995 ayudarían a recuperar la confianza entre ambas naciones. No fue una conversación pugnaz. Al despedirse, Humala entregó una carta a Piñera en la que precisaba sus puntos de vista. En ella el comandante fue mucho más enfático que en persona.

–Qué curioso, reflexionaría AGP una vez que se retirara la delegación chilena en petit comité, saboreando unos copetines de pisco Biondi. No se lo dijo en la cara.

Ollanta Humala no asistiría a la cena de honor que se le ofreció al presidente de Chile en Palacio de Gobierno esa misma noche a pesar de haber confirmado su asistencia. Otra notoria ausencia fue la de la alcaldesa electa, Susana Villarán. Ella tenía un asiento reservado en la mesa de honor.

La visita del presidente de Chile al Perú marca un punto de inflexión en la relación bilateral. Piñera fue enfático en enmarcar el contencioso marítimo ante la Corte Penal Internacional de La Haya en el plano jurídico. “Nos hemos puesto de acuerdo con el presidente García, que en ese punto estamos en desacuerdo. En cuanto al contencioso marítimo, Chile tiene una profunda discrepancia. Pero es de países civilizados dirimir sus discrepancias en el ámbito de la justicia. Es responsabilidad de los líderes, sin embargo, impulsar el resto de una agenda que solo puede ser promisoria y ventajosa para ambos pueblos. Tenemos un mundo por delante”, aseguró. “Dejemos a La Haya lo que es de La Haya. A los gobiernos lo que es responsabilidad de los gobiernos”, dijo. El fraseo no admite entrelíneas.

El canciller José Antonio García Belaunde ofreció una entrevista a CARETAS donde aquilató la visita del mandatario chileno.

–Canciller, un test inicial. ¿Qué autoridad chilena declaró lo siguiente? “Mi gobierno ha propuesto al presidente García que trabajemos juntos para profundizar nuestra integración a la economía mundial. Chile siempre ha entendido que podemos ser complementarios en esta tarea y por eso, por ejemplo Chile patrocinó el ingreso de Perú al APEC y ahora le ha propuesto que se integre al P-4, un acuerdo de libre comercio que reúne a Chile, Nueva Zelanda, Singapur y Brunei. ¿Y por qué lo vemos así? Porque en el mundo hay mercado para los dos países, y lo que tenemos que hacer es empujar juntos para abrir esos mercados. Por eso somos complementarios”.
–¿Foxley? (ex canciller de Chile de Michelle Bachelet).

–No, la presidente Michelle Bachelet.
–Pero eso es lo que pensaba Foxley.

–¿Y quién declaró lo siguiente? “Yo noto una gran coincidencia en las formas en las que concebimos la democracia, el desarrollo económico, la estructura de la sociedad, la manera en que concebimos nuestras alianzas con el mundo, nuestra integración. Esta coincidencia tiene que ayudarnos a enfrentar unidos –en la medida de lo posible– los desafíos y las oportunidades”.
–Alan García.

–No, el presidente de Chile Sebastián Piñera. Todo indica que el discurso oficial de Chile sigue siendo el mismo con respecto al Perú.
–Sí, pero no hay que olvidar que cuando Piñera vino a Lima como abanderado de la oposición, el gobierno de la presidente Bachelet se irritó. El tema de la alianza con el Perú siempre ha sido un tema de debate de política interna en Chile. De discrepancia entre la Alianza y la Concertación. No es de ahora. No es porque Piñera es presidente. Lo fue también en el momento que Piñera siendo candidato vino al Perú.

–En 2006 las relaciones entre los gobiernos de García y Bachelet empezaron de manera muy auspiciosa.
–Sí.

–Porque en efecto, Chile auspició el ingreso del Perú al P4 e ingresamos…
–Empezamos a trabajar con P4, no llegamos a firmar.

–Y nosotros suscribimos inmediatamente el Acuerdo de Complementación Económica con Chile.
–El Acuerdo de Complementación Económica que lo había negociado el gobierno de Alejandro Toledo, y que habían quedado algunos puntos muy pequeños para concluir y firmar.

–De manera que la primera visita de Bachelet al Perú en el 2006 tuvo resultados muy concretos.
–Sí.

–¿Cuáles son los resultados concretos de la presente visita?
–Remontar un año difícil, de cierto distanciamiento, de muchas suspicacias, particularmente en el último año de gobierno de la Concertación. Por ejemplo, la primera reacción de Chile a la propuesta del presidente García sobre Paz y Seguridad fue: esto es contra nosotros. No era contra Chile, sino la iniciativa de un gobernante enfatizando la importancia de reducir armas. Al final del gobierno anterior de Chile se había dicho que las cuerdas separadas era: que siga lo económico, que siga lo comercial, pero ninguna otra iniciativa. La visita de Piñera cambia el escenario. Sienta las bases para retomar un diálogo sobre muchos aspectos. Ahora es toda la agenda bilateral la que está abierta para ser trabajada y el tema de La Haya está en La Haya.

–¿La frase “dejemos a La Haya lo que es de La Haya” fue la expresión que resume la visita?
–Sí, fue decir: podemos trabajar todos los temas en la relación bilateral. No hay temas que sí nos interesa trabajar y otros no, como al final del gobierno de la presidenta Bachelet. Lo de La Haya está en La Haya. Se acotó mucho el tema.

–¿Existió alguna duda sobre si Chile acataría el fallo de La Haya?
–Yo nunca dudé. Chile es un país muy serio, y ha demostrado en los últimos años respeto al derecho internacional y a los fallos arbitrales o judiciales. Yo no tengo la menor duda que Chile va acatar el fallo.

–En el campo de la integración energética, ¿qué es lo que se acordó?
–El presidente Piñera vino con una idea desde Colombia muy interesante –nos la ha confirmado la canciller de Colombia que ha estado esta semana en Lima– para hacer una interconexión directa entre Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Habrá que ver los estudios, pero creo que es una gran idea.

–¿Manifestaron los chilenos interés en invertir en áreas estratégicas como gas o el gasoducto al sur?
–No se habló de eso.

–¿Y de cielos abiertos?
–Creo que sí.

–El presidente García visitará a Chile en enero y Piñera regresa en febrero. ¿Cuáles son los siguientes pasos?
–Ver qué podemos hacer conjuntamente en varios campos: migración, intercambio cultural o iniciativas en el marco de la APEC, como la Trans Pacífico. Pero quizás la más emblemática fue la propuesta del presidente García para profundizar la integración económica y comercial con Chile y Colombia.

–¿Integración en zonas libre de aranceles?
–No solo aranceles, sino también de servicios bancarios, por ejemplo. Uno de los temas que le planteó el presidente García al presidente Piñera fue acceso de la banca peruana en Chile como parte de un espacio de liberación. También nos interesa la circulación de capitales, el reconocimiento de títulos para la libertad del tránsito de personas o las compras del Estado.

–¿Y cómo entra Colombia a tallar en todo esto?
–Porque la iniciativa fue una carta del presidente García a los presidentes de Chile, Colombia, Ecuador y Panamá. La reacción más rápida ha venido de Colombia en primer lugar, y de Chile en segundo lugar. De manera que con ellos podemos ir trabajando hacia una integración regional o plurinacional.

–La visita de Piñera fue una tregua dentro del ajedrez diplomático entre Perú, Ecuador, Chile y Bolivia, siempre ligado al contencioso marítimo. ¿Cómo juzga las presiones ejercidas por Chile a Ecuador y Bolivia?
–No juzgo la estrategia que Chile va a seguir en esa materia de defensa ante la Corte de La Haya. Es decisión de ellos la estrategia judicial que vayan a hacer. Estoy muy satisfecho de que la visita del presidente Piñera haya salido tan auspiciosa, tan clara en muchos aspectos, y nos permitan mirar al futuro con la ilusión que podamos trabajar muchas cosas juntos.

Lo que sí puedo decir muy claramente es lo siguiente: Perú tiene una relación privilegiada con Ecuador, hace 10 años que se firmó el acta de Brasilia, diez años que podemos hablar de paz definitiva entre Perú y Ecuador. Cuando nosotros asumimos el gobierno decidimos darle el mayor contenido a esa paz y hemos encontrado en el presidente Correa un convencido de lo mismo. Se acaba de firmar el Puyango Tumbes, un proyecto que tiene 40 años.

Para nosotros también es importante recomponer la relación con Bolivia, porque más allá de las diferencias ideológicas, no hay un contencioso real que nos separe. Creo que hemos logrado un paso importante recomponiendo esta relación.

–¿Por qué la Carta Náutica de los ecuatorianos compromete la relación con el Ecuador?
–No la compromete. Es una carta que va a merecer en un momento un comentario técnico-jurídico.

–El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, declaró esta semana que ha llegado el momento de que su gobierno haga “propuestas concretas” a Bolivia.
–Tiene mucho mérito de que las haga un ex canciller de Chile, que fue un ministro del Interior y como tal un jefe de gabinete. Yo acá sólo repito lo que hemos dicho siempre: cualquier solución que implique una consulta al Perú encontrará al Perú dispuesto a que Bolivia tenga acceso soberano al mar.

–¿Se habló de armas?
–Se habló de homologar no gastos, sino información sobre gastos de armamentos. Es decir, tener los mismos criterios para medir cuánto se está gastando. Por ejemplo, si un país tiene en su presupuesto de Defensa todo el sistema previsional de las fuerzas armadas no es lo mismo de otros países que lo separan. (Marco Zileri)


 


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