
En una faena de antología, Julián López hizo vibrar tendidos de Acho, a pesar del juez de la plaza.
Maravilloso Juli
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Embriagado de toreo, El Juli le hizo de toro a su primer toro: verónicas, chicuelinas, derechazos, naturales, redondos, circulares, pases de pecho, molinetes, adornos y hasta toreo de rodillas. |
El aficionado cabal salió contento de esta corrida que cerraba la feria. Vimos torear bien, muy bien y fantásticamente bien, como ocurrió en el caso de El Juli. Tarde entretenidísima por tanto, en la que estallaron los olés y en la que la banda de música tuvo casi más trabajo que a lo largo de toda la feria junta.
A la salida las sonrisas y caras de satisfacción estaban en todos los rostros, ya que lo hecho por El Juli en su primer toro, segundo de la tarde, fue absolutamente sensacional, faena para encerrarla en el baúl de los recuerdos, para memorizarla en el tiempo, para considerar su perfección como un lenitivo para los momentos tristes que todos tenemos en nuestra vida agridulce.