Policiales Agencia del Banco Continental hubiera volado si el asaltante hacía explotar su maletín con dinamita.
La Bomba de Gamarra
 |
El detonador que Ninasqui lució en el pecho durante las siete horas que duró el secuestro era ficticio. Solo sirvió para llamar la atención. |
Un asalto de película mantuvo en vilo a Gamarra, el emporio textil más grande del país, el pasado viernes 3. Eran casi las 2 de la tarde cuando Ruiz Wilfredo Ninasqui Barrios (29), un ex soldado oriundo de la provincia de Yauyos, irrumpió en la agencia del Banco Continental, ubicada en la cuadra 6 del jirón Hipólito Unanue, y tomó por rehenes a 34 personas que se encontraban en su interior. Se iniciaba así una insólita “tarde de perros” en el corazón de La Victoria que culminaría siete horas después.
Es todavía un misterio cómo un solo hombre pudo burlar al personal de seguridad de la agencia bancaria sin disparar un solo tiro. Ninasqui llevaba una pistola marca Baycal con dos cacerinas y 20 cartuchos calibre 380mm. También, un maletín con material explosivo que amenazaba con detonar.