Nacional Piano para todos, de CARETAS, celebró los 200 años de Chopin llevando la música a la gente.
Chopin Suelto en Plaza
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Juan Castro Nalli bautizó el piano del Pasaje Santa Rosa para regocijo de los presentes, incluyendo al Embajador de Polonia, Jaroslaw Spyra (extrema derecha); el editor de Ellos & Ellas, Gastón Agurto; el director de CARETAS, Marco Zileri; Diego García Sayán; Mario Saavedra-Pinón y Drusila Zileri, directora de Comunicaciones. |
Vivos colores adornan los dos pianos que –como apariciones– han llenado repentinamente de música las calles del centro de Lima. La idea es perderle el miedo al piano, a la música clásica, a la cultura en su más libre expresión. La feliz iniciativa de CARETAS contó con la participación de la prestigiosa Casa Anders –que facilitó dos pianos– y el apoyo de la Municipalidad de Lima. Si el trajín del día a día nos impide acercarnos a la cultura, pues la cultura tendrá que llegar a nosotros.
El primer concierto abierto al público auspiciado por CARETAS llenó el Pasaje Santa Rosa de música y espontaneidad. Contó con la presencia de Frank Anders –de la Casa Anders– y el Embajador de Polonia, Jaroslaw Spyra, quien recordó los más de doscientos años del compositor y pianista Fryderyk Franciszek Chopin (también se recuerdan los más de 200 años del compositor Robert Schumann). En su honor, Juan Rodríguez –músico del Conservatorio Nacional de Música y afinador de la Casa Anders- interpretó la célebre Balada Nº 1 de Chopin. Algunos de los asistentes recordaron haberla oído en El Pianista (2002), película de Roman Polanski sobre el también polaco compositor Władysław Szpilman.
La nota alta la pulsó Juan Castro Nalli, acaso el más importante compositor y concertista de piano del país. Castro Nalli, fiel a su estilo, advirtió sobre la importancia de afinar el piano correctamente antes de bautizar el piano del Pasaje Santa Rosa. Bravo.