Política La delicada situación de la alianza que llevó a Susana Villarán a la alcaldía.
Choque Social
Recién desempacada de Madrid, la alcaldesa electa ya se ve envuelta en el trajín de las reuniones preparatorias para asumir el municipio de Lima a partir del 3 de enero. Con la voz ronca, Susana Villarán responde que lo primero que hará “será convocar a elecciones en el Cercado de Lima, donde voy a vivir yo y viven 340 mil personas totalmente abandonadas. Y donde por cierto también está CARETAS. Eso marcará el inicio del proceso. Lo segundo será instalar el Consejo Metropolitano de Seguridad Ciudadana. Vamos a iniciar el primer estudio de criminalidad en la capital. Además instalaremos el Consejo de la Infancia. Los niños serán los primeros en la gestión”.
Su viaje a España causó controversia en Lima y desde allí detonó una bomba en Fuerza Social. Pero ella sostiene que “conseguimos recursos de la Comunidad y Madrid y la Corporación Andina de Fomento para iniciar el Plan Director de Transporte e implementar la Autoridad Única de Transporte, que es fundamental para ordenar el caos de Lima. Vamos a presentar un plan para Lima al 2035”.
Loables intenciones para un horizonte todavía lejano. Pero el presente no es solamente navideño para la primera alcaldesa de Lima que llega al cargo por elección popular.
NADA AL 2011
La crisis de Fuerza Social (FS) no ha sido entendida en su verdadera dimensión. Un buen sector de la prensa interpreta que el rompimiento de la alianza con el Movimiento Nueva Izquierda (MNI) significa que Villarán puso orden en casa y se libró de los rojos radicales con los que llegó al municipio.
Pero en una parte de la dirigencia del partido la interpretación es muy distinta.
La alcaldesa, sostienen los “institucionalistas” de FS, no quería que el partido se presente a las elecciones del 2011. Así de simple. Ni con el emprendedor “Nano” Guerra García ni con el embajador Manuel Rodríguez Cuadros. Propuso “sembrar” algunos nombres en otras listas, pero nada más que eso.
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Feliz Vanidad. Manuel Rodríguez Cuadros, un diplomático capaz y ahora candidato en la puerta del horno. |
Para Villarán, de otro lado, la debilidad de fuerzas hacía difícil pensar en la dimensión nacional. Según una fuente cercana a los acontecimientos, ingresar a la lid de abril “era vestir a un santo desvistiendo al otro. No era muy rentable en términos de la gran responsabilidad que tenías por delante”. Tampoco exponerse a la posibilidad de un descalabro electoral con una gestión que recién se iniciaba.
Mientras tanto, los timoneles encabezados por Gustavo Guerra García se negaban a hibernar electoralmente, con el riesgo de perder el impulso de las municipales y la inscripción del partido.
Ahora el destino inmediato de FS parece claro. Se presentará a las elecciones generales sin el MNI, con una plancha presidida por Rodríguez Cuadros e integrada por Vladimiro Huaroc y Elva Quiñones. Allí no hay mayor misterio, aunque hay quienes consideran que el ego del inteligente y capacitado diplomático lo llevará a la puerta del horno digno de un pavo de nochebuena.
El problema queda en lo más importante: la alcaldía de Lima.
CISMA ZURDO
Con la carta, Villarán precipitó el alejamiento de uno de sus aliados principales. Guerra García era su experto en Transportes y durante la campaña fue además el escudero. No integró la lista al Concejo Municipal, así que no trabajará directamente en la comuna. Sigue integrando el Consejo Ejecutivo de FS, pero ya renunció a su coordinación. Él ya organizó un equipo de trabajo en su área, encabezado por el especialista Juan Tapia. Por su parte, Eduardo Zegarra, teniente alcalde electo, también rechazó los términos de la carta-bomba que Villarán envió desde Madrid (CARETAS 2160).
Ella ha acordado no declarar sobre el tema y dejarle la tarea a Zegarra. Se sabe que no hubiera querido que la carta se filtre a la prensa y que, a pesar de haber expresado profundas diferencias con la dirigencia del partido, considera el episodio como una “crisis de crecimiento” resuelta bajo parámetros democráticos. Otros copartidarios creen en cambio que desatarla con una carta desde Madrid resultó irresponsable y provocó un monumental papelón.
La próxima alcaldesa también corre el riesgo de romper puentes con sus propios concejales antes de poner un pie en el Palacio Municipal. De los 39 nuevos regidores, 21 son de la “confluencia” que acompañó a Villarán. Entre ellos siete de FS, 5 del MNI, cuatro del movimiento Tierra y Libertad de Marco Arana y tres de Lima Para Todos.
Alberto Moreno del MNI lamentó la ruptura de la alianza y declaró que “tendremos una posición clara también de denuncia en todos aquellos aspectos que no coincidan con el programa que se planteó. Tenemos que tener un papel fiscalizador, de cumplir con los compromisos, no estamos con un apoyo ciego”.
Moreno reconoció que el cisma deja a su movimiento en una situación “penosa en términos electorales” y anunció conversaciones con Arana para lanzar su candidatura a la presidencia. Al día siguiente, el lunes 20, esa iniciativa ya era historia.
PRECARIO CONCEJO
Con o sin las amenazas veladas del MNI, la precariedad de la alianza ya se hacía evidente en la composición del Concejo. “El MNI estaba desesperado jalándole el saco a Humala antes de volver con Fuerza Social”, considera un regidor electo. “Además, sus miembros son profesores y burócratas que solo pueden asistir a las reuniones de coordinación muy tarde, en lo que se podría llamar horario complot. Lima Para Todos tiene tres regidores y el partido está dividido en dos. Tierra y Libertad es muy complicado”.
Los acuerdos previos incluían entregarle una de las presidencias, la de Movilidad, al MNI. El vicepresidente de la misma sería el concejal Rafael García. Queda por verse si las actuales circunstancias modificarán ese panorama. Las comisiones centrales son las de Economía, Planificación y Desarrollo Urbano, y Legal. Todas deben quedar en manos de elementos cercanos a la alcaldesa.
Por lo demás, ya se conocen algunos nombres en gerencias claves. Tapia será el presidente del directorio de Protransporte y su gerente, Leoncio Delgado. La gerencia de desarrollo urbano será ocupada por José Estévez. Otros personajes sumados recientemente al equipo de Villarán, que no son concejales, quedan expeditos por ley para ocupar cargos gerenciales. Entre ellos la ambientalista Anna Zuchetti, el lingüista y crítico cultural Víctor Vich y la promotora de sistemas de transporte sostenibles Jessica Tantaleán.
CHAKANA TRUNCA
¿Qué ocurrió?
Las diferencias surgieron a partir del debate en torno al destino de FS hacia el 2011. Vladimiro Huaroc, su actual presidente y presidente saliente de la región Junín, favoreció abiertamente una alianza con Perú Posible. Al propio Guerra García no le disgustaba la idea. Y a la Chakana le caía como anillo al dedo de la campaña llevar a su lado una coalición con identidad zurda. Las intenciones llegaron al punto que Toledo visitó dos veces en su casa a la alcaldesa electa. El “cholo” les ofreció 30 cupos en la lista parlamentaria y nada menos que ir con los dos símbolos en la alianza, que se hubiera denominado Perú Posible- Fuerza Social.
El 29 de octubre Villarán recibió en su departamento durante una hora y media a Toledo. Ella estaba acompañada por sus colaboradores Guerra García, Miguel Prialé y Augusto Ortiz de Zevallos, todos ex funcionarios del toledismo. Guerra García fue viceministro de Transportes, Prialé director del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) y Ortiz de Zevallos fue el arquitecto del primer proyecto de Techo Propio. Toledo fue con sus actuales acompañantes de plancha, Carlos Bruce y Javier Reátegui, y Luis Thays, jefe de su plan de gobierno. El propio Toledo declaró el 11 de noviembre que esa noche se volvió a reunir con Villarán.
Algún miembro de peso de FS, como el ex presidente regional de Cajamarca, Jesús Coronel, consideraba que aliarse con la Chakana significaba sacrificar sus credenciales de izquierda. Pero quien se opuso con más vehemencia fue la propia Villarán. Y se impuso cuando se reunió la Dirección Ejecutiva tres días más tarde, el 14 de noviembre.
Apretó Reset
Guerra García contó en su carta de respuesta a Villarán que luego de descartar la alianza con Perú Posible, “constatamos que las posibilidades de FS para atraer movimientos regionales era limitada. Nueva Amazonía (de César Villanueva, reelecto en San Martín) se alejó de Fuerza Social para aliarse con Perú Posible, el Movimiento Ayni (de Huancavelica) informó lo mismo (hoy están revisando dicha decisión y quizás regresen con nosotros) y el movimiento de (el presidente reelecto de Arequipa Juan Manuel) Guillén cerró alianza con el Partido Nacionalista del Perú. Otros movimientos siguieron el mismo camino, pues consideraban que al no tener FS un candidato presidencial definido no éramos una opción real”.
La baja más sensible fue la de Villanueva. Su vinculación con FS era muy estrecha, tanto que Guerra García fue su colaborador en la asamblea de presidentes regionales.
FS se quedó con verdadera maquinaria política solo en Cajamarca y Junín. Ante esta situación la dirigencia decidió reactivar la alianza con el MNI, que vio truncos sus intentos de entendimiento con el Partido Nacionalista. Guerra García señaló en su carta que buscaban “aislar a Ollanta Humala”, pues considera que, con el centro-derecha atestado, las posibilidades de crecimiento quedaban por la zurda.
Fuentes consultadas señalan que los “nuevos” colaboradores de Villarán han jugado un papel determinante en el alejamiento. El ex congresista, académico y ex miembro de la Comisión de la Verdad, Rolando Ames, destaca en el grupo. Y afirman que la cercanía de Ames con intelectuales de izquierda cercanos a Humala, como Alberto Adrianzén, terminan por jugar a favor del nacionalismo.
Villarán, mientras tanto, tendrá como asesor en seguridad ciudadana a Carlos Basombrío. El ex viceministro del Interior ha criticado duramente la alianza de FS con el MNI y su designación ha caído como patada al hígado entre los “institucionalistas”.
La propuesta de Villarán de disolver la alianza fue acogida en la convención de delegados que eligió la plancha de FS, el pasado sábado 18. Contrario a lo que se pueda creer, se trató de una decisión impulsada por la propia cúpula del partido, que no estaba dispuesta a debilitar la posición de la nueva alcaldesa. Y menos cuando restan diez días para asumir un cargo que viene con sus propios regalitos griegos. (Enrique Chávez)
Encuestas por Rebanar
Ojo que todavía queda mucho pan por rebanar con las encuestas. En octubre del 2005, cuando se hicieron los últimos sondeos nacionales de ese año, Ollanta Humala tenía entre el 3% y el 8%. Y seis meses después terminó ganando la primera vuelta con casi el 26%. Por entonces Lourdes Flores punteaba con más del 27% y no alcanzó a 20%. Alan García tenía entre el 9% y el 17% y pasó a la segunda vuelta con más del 20%. Humala comenzó a dispararse recién en enero, con una aprobación de entre 18% y 22%. Flores mantenía una cómoda ventaja (alrededor de 30%) y García, el eventual presidente, aparecía relegado con 13%. Solo la “apristona” Idice le auguraba un virtual empate con Flores. La campaña recién empieza.