Nacional Peligroso embalse e insólita negligencia en la cuenca del Rímac.
Alerta Capital
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Juan Abad Cabrera, del Ferrocarril Central. |
Un nuevo huaico en la localidad de Chicla, a la altura del km 101 de la Carretera Central puso los pelos de punta este fin de semana. El río Blanco, que discurre por la localidad y tributario del río Rímac, está embalsado desde hace siete meses, y si el precario dique estalla las consecuencias pueden ser impredecibles. Río abajo se encuentran los poblados de Matucana y San Mateo con más de 11,000 habitantes. Durante medio año las múltiples autoridades se han peloteado la responsabilidad de desaguar el peligroso embalse. En noviembre, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones retiró sus volquetes, y el Gobierno Regional de Lima dispuso de maquinaria pero no de operadores. “A pesar de las coordinaciones con la Presidencia del Consejo de Ministros desde septiembre del año pasado, ha existido la ausencia de las instituciones del Estado en la zona de emergencia. Recién ahora, que ha empezado la temporada de lluvias, se está coordinado empezar con los trabajos de retiro de lodo y piedras”, afirmó Juan Abad Cabrera, representante legal del Ferrocarril Central (Ferrovías). Recién esta semana, César García Solano, jefe de Defensa Civil del Gobierno Regional de Lima, ordenó el traslado de un cargador frontal, una excavadora de brazo largo y cuatro volquetes. Demasiado poco, demasiado tarde. El desbordamiento del embalse del río Blanco, más de dos millones de metros cúbicos, podría llegar hasta las puertas de Lima y arrasar valiosa infraestructura vial, ferroviaria e hidroenergética.
(Alex Ruesta) Corren Riesgo
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Tramos ferroviarios: A la fecha, puente provisional de 5 metros ha sido instalado por Ferrovías Central Andina, en reemplazo de puente de 18 metros, en Chicla.