Libro Libro recoge historias de los árabes en el Perú. Verdadero encuentro de dos mundos.
Del Desierto a Los Andes
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Vestidos de los valles de Jerusalén y Beir Saba (arriba) y de Ramala, Beit Yala, Beit Sahur, Galilea, Belén y Jericó (abajo), entre otros. Reunidos en afiche palestino propiedad de Carmen Kahatt. |
La calle de los turcos. García Márquez los inmortalizó en “Cien Años de Soledad”. Pero, ¿quiénes eran en realidad? Sirios, libaneses y palestinos que entre 1860 y 1890 huyeron de la decadencia del Imperio Otomano con pasaportes de Turquía. Luego de las dos guerras mundiales, otras dos oleadas llegaron a una América que era sinónimo de prosperidad. Leyla Bartet ha relatado sus historias en dos libros. “Memorias de Cedro y Olivo” se publicó en el 2005 y ahora se reedita y presenta el próximo 21 en el C.C. Inca Garcilaso de la Cancillería. El segundo es “Las Fronteras Disueltas”, que destaca por ser una historia fotográfica (como se ve en estas páginas) donde, además, diversos descendientes narran su historia en primera persona.
–¿Cómo se llamó el primer árabe que llegó al Perú?
–Sahurriyeh Said. Llegó en 1886 aproximadamente. Narro su historia usando testimonios de gente que lo conoció y, además, historias de otros inmigrantes. El libro presenta el proceso de inserción, los puntos donde se afincaron, los desplazamientos, sus trabajos. En la segunda parte se relatan otros testimonios de familias establecidas en el Perú.