Personajes Por primera vez en la Unesco.
Mujer al Timón
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Irina Bukova, ex comunista providencial. |
Poco antes del Día Internacional de la Mujer estuvo en el Perú la nueva Directora General de la Unesco.
Irina Bukova es no solo la primera mujer en asumir ese cargo, sino una figura que ha resultado providencial en salvar a la Unesco (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization) de otra probable crisis política.
Esta vez la elección del cargo en el 2010 no solo fue muy reñida, participando en ella cuatro postulantes mujeres (de Austria, Bulgaria, Ecuador y Lituania) y cinco hombres, sino que quien iba como favorito en las compulsas iniciales del Consejo Directivo era el ministro de Cultura de Egipto, Faruk Hosni.
Hosni ya había sido acusado de ser antisemita porque en un debate parlamentario en El Cairo dijo que “yo mismo quemaría” cualquier libro que se encontrara en hebreo en las bibliotecas de su país.
Cabe imaginar la situación incómoda de la Unesco si su Director General hubiera sido hoy, además, un ex miembro del gabinete del derrocado y lapidado Hosni Mubarak.
En 1984 la Unesco confrontó una crisis casi terminal cuando Estados Unidos se retiró de la organización. El conflicto lo ocasionó el llamado Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación, un concepto represivo apoyado por una mayoría de dictaduras africanas, árabes y asiáticas en alianza con el bloque soviético.
Gran Bretaña siguió a EE.UU. llevándose en conjunto más de un tercio del presupuesto de la Unesco.
El periodismo mundial independiente condenó unánimemente a la organización.
Uno de los responsables principales del desbarajuste fue su entonces Director General Amadou-Mahtar M’Bo, un senegalés elegido en 1975 que era partícipe de la tendencia que, por ejemplo, aplaudió la expropiación de los diarios en el Perú por el régimen de Velasco.
Recién en el 2003 regresó Estados Unidos a la Unesco gracias en parte a Laura Bush, la esposa del ex presidente.
Ya en 1987, con el ingreso a la Secretaría General del español Federico Mayor Zaragoza, la organización había modificado su orientación, pero ciertos amistes toman tiempo.
La búlgara Irina Bukova, ex miembro juvenil del partido comunista, parte integral del vuelco hacia la democracia de Europa Oriental, parlamentaria y después ministra de Relaciones Exteriores y eventual embajadora en Francia y Mónaco, es un ejemplo de corrección política y talento armonizador.
“La Unesco”, dijo a CARETAS, “apela a la conciencia de la humanidad”.
“Promovemos el papel de la cultura en su sentido más amplio”.
“Nosotros estamos preparados para contribuir a la paz”.
“Buscamos sociedades más inclusivas”.
“El humanismo es una filosofía ligada al Renacimiento pero debe seguir vigente”.
“Junto a la globalización se están dando renovadas expresiones de xenofobia”.
“El Perú ayudó mucho a la Unesco en introducir una resolución en la Asamblea General de la ONU del 2010 con el concepto del ‘Desarrollo en la Diversidad Cultural’, y por eso le estamos muy reconocidos”.
“En Latinoamérica lo que preocupa es la desigualdad en los ingresos”.
“La defensa de los derechos humanos debe acompañar la lucha contra la pobreza”.
“Partimos del concepto de que la educación es un ejercicio de toda la vida”.
La Unesco cuenta actualmente con un presupuesto bianual de US$ 635 millones. Resulta franciscano si se le compara con los de otras organizaciones internacionales.
La organización maneja además un instituto de estadística que sirve a toda la ONU y otro que vigila el tema del agua en el planeta.
Son importantes funciones adicionales asignadas, pero en realidad la Unesco nunca recuperó todos los recursos con que contaba antes de la crisis de los años 80.
Quizás con la gospozha Bukova se pueda remontar el camino.