Entrevistas La obra terrena, y sus conexiones más allá de esta vida, en la labor de Luis Repetto Málaga.
Cultura Con Espíritu
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“Mi madre aguantaba de buen grado mi manía de coleccionista de artesanías, pero mi padre criticaba que gastara mi dinero en eso y no en chocolates y diversiones propias de mi edad”. |
Luis Repetto (56) o Lucho Repetto para los amigos (tiene muchos) es un reconocido museólogo (obtuvo su maestría en Ciudad de México), Director del Museo de Artes y Tradiciones Populares del Instituto Riva Agüero desde 1979 y actual Presidente del ICOM-LAC (perteneciente al Consejo Internacional de Museos, asesores de la Unesco) y un aguerrido defensor del folclor y de las tradiciones culturales y artístico-artesanales del Perú en innumerable variedad de facetas, incluyendo su patrimonio industrial. Ahora, en el restaurante Costa Verde, lo tengo frente a mí hablando por los codos. Se sabe comunicar inmediatamente, lo cual, biográficamente hablando (ahora lo veremos), demuestra su gran capacidad de ir trepando, en el mejor de los sentidos, por la vida para acabar situándose como un pilar muy importante en el aspecto cultural de este país. Es un amigo de la muerte y un degustador apasionado de la vida. ¿Se entiende esto? Presten atención. –¿Dónde nació usted?
–Yo soy limeño mazamorrero del Cercado de Lima. Nací en el jirón Pichis 421 y de esa época tan temprana sólo tengo leves recuerdos jugando de pequeñín en el Campo de Marte.